• El canciller ruso, Serguei Lavrov (dcha.), y su homólogo estadounidense, John Kerry.
Publicada: jueves, 4 de febrero de 2016 14:06

El canciller ruso, Serguei Lavrov, ha declarado que Moscú no mendigará a Washington para que sean amigos, e insiste en que el aislamiento de Rusia es “imposible”.

(El presidente Vladimir) Putin ha subrayado en reiteradas ocasiones que no estamos allanando el camino de una guerra; estamos abiertos a la cooperación con EE.UU., pero esto no significa que Rusia está mendigando a EE.UU. para que sean amigos. Moscú también no cambiará sus prioridades o cerrará sus ojos a los ataques agresivos de Washington”, ha dicho Lavrov en una entrevista a la revista italiana Limes, publicada este jueves en la página Web de la Cancillería rusa.

(El presidente Vladimir) Putin ha subrayado en reiteradas ocasiones que no estamos allanando el camino de una guerra; estamos abiertos a la cooperación con EE.UU., pero esto no significa que Rusia está mendigando a EE.UU. para que sean amigos. Moscú también no cambiará sus prioridades o cerrará sus ojos a los ataques agresivos de Washington", según el canciller ruso, Serguei Lavrov.

A su juicio, Washington no entiende que aislar a Rusia o rebajar su influencia a nivel regional es imposible.

El jefe de la Diplomacia de Rusia ha añadido que el Kremlin siempre ha ofrecido a la Casa Blanca desarrollar las relaciones bilaterales sobre la base de una asociación justa, sin imposiciones ni coacción, pero las autoridades estadounidenses no lo prefieren.

A continuación, Lavrov ha indicado que los esfuerzos de Washington para dividir los países en “amigos” y “enemigos” no sólo no beneficiarán a la solución de los problemas existentes, sino que intensificarán las tensiones en varias zonas.

En otra parte de sus declaraciones, el ministro de Exteriores de Rusia ha precisado que Turquía ayuda a los terroristas que luchan contra el Gobierno de Bashar al-Asad.

Ha hecho hincapié en que el derribo de un avión militar ruso por Turquía en la frontera de Siria no cambiará el proceso de la lucha antiterrorista de Rusia y la solución de la situación en Siria.

El pasado noviembre de 2015, las relaciones entre Moscú y Ankara se tensaron a raíz del derribo del bombardero ruso Su-24 por cazas turcos F-16 con el pretexto de que había violado su espacio aéreo, según funcionarios turcos.

Rusia, sin embargo, negó tales alegatos y exigió las disculpas de Turquía por el incidente que acabó con la vida de un piloto del Su-24. Hechos que llevaron a Moscú a imponer una serie de sanciones a Ankara.

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