Con banderas de Irán y España ondeando juntas, los asistentes se acercaron a la sede diplomática. España fue uno de los primeros países europeos en reabrir su embajada en Teherán.
En una de las pancartas se leía que el pueblo iraní nunca olvida a quienes defienden la verdad y agradecía a España su valentía y dignidad.
España ha sido uno de los pocos países occidentales que se opuso abiertamente a la guerra contra Irán. Negó al Ejército estadounidense el uso de sus bases militares en Rota y Morón, y rechazó cualquier participación en las operaciones bélicas.
España junto a Irán.
Nargues Fallah, Teherán.
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