• El vicecanciller iraní para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Qarib Abadi.
Publicada: lunes, 23 de febrero de 2026 15:45

El vicecanciller de Irán, Kazem Qaribabadi, ha declarado que los enemigos pueden iniciar una guerra, pero no pueden determinar su final.

“Los enemigos podrán iniciar una guerra, pero no determinarán su fin, y sus efectos no se limitarán a las dos partes involucradas. No iniciamos agresiones contra otros países, pero somos expertos en defender nuestra patria con firmeza”, ha destacado este lunes el vicecanciller iraní para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Qaribabadi, en el 61.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU), celebrada en Ginebra.

Ha recordado, en este sentido, que los pilares del país se asientan en los derechos humanos. “La República Islámica de Irán es un país responsable y comprometido en materia de derechos humanos. La Revolución Islámica de Irán fue una revolución de derechos humanos para liberarse de la dictadura y establecer la democracia”.

En otra parte de su alocución, el viceministro de Exteriores de Irán ha destacado que Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, junto con sus aliados, apoyaron plenamente al régimen del dictador iraquí Sadam Husein durante la guerra impuesta de ocho años contra Irán, lo que resultó en más de 830 000 muertos y heridos, de los cuales 117 000 fueron víctimas de armas químicas inhumanas suministradas a Sadam, especialmente por Alemania.

 

Ha remarcado que “más de 25 000 civiles iraníes, incluidos mujeres y niños, fueron asesinados por grupos terroristas”.

“Los derechos humanos de millones de iraníes, especialmente el derecho a la vida, han sido ampliamente violados debido a las sanciones unilaterales, injustas e ilegales impuestas por estos mismos supuestos defensores de los derechos humanos, quienes han cometido crímenes de lesa humanidad”, ha añadido.

Según el funcionario persa “en la guerra de doce días de junio de 2025, Estados Unidos y el régimen israelí atacaron a Irán, dejando más de 1060 muertos y alrededor de 6000 heridos, mientras que los mismos supuestos defensores de los derechos humanos apoyaron a los agresores, e incluso impidieron que el Consejo de Seguridad y el Consejo de Derechos Humanos condenaran esta agresión”.

“Desafortunadamente, el Consejo de Derechos Humanos se ha convertido en una herramienta en manos de los falsos defensores de los derechos humanos. Lo que a estos países no les importa son los derechos humanos. Cuando las civilizaciones de estos supuestos defensores aún no existían, Irán ya era cuna de civilización y derechos humanos”, ha reiterado.

Igualmente, ha confirmado que desafortunadamente, los enemigos de Irán, que sufrieron una dura y dolorosa derrota en la guerra de doce días, intentaron esta vez preparar el terreno para otra operación militar mediante disturbios y actos terroristas. Por ello, las protestas pacíficas de la población en respuesta a la situación económica fueron convertidas en desórdenes.

Ha aseverado que los alborotadores y terroristas cometieron en enero crímenes al estilo del grupo terrorista Daesh, como quemar personas, decapitaciones y asesinatos, además de un uso generalizado de armas de fuego, lo que provocó la muerte de 2427 civiles inocentes y fuerzas de seguridad, de un total de 3117 víctimas de estos hechos.

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