El presidente de la Asamblea Consultiva Islámica de Irán (Mayles), Mohamad Baqer Qalibaf, en una conversación telefónica sostenida este jueves con su homólogo turco, Numan Kurtulmus, ha subrayado que los recientes disturbios apoyados por fuerzas extranjeras fueron un “quasi-golpe de estado y un eslabón complementario” en la agresión de 12 días de Estados Unidos e Israel contra el país persa en junio.
El 13 de junio, Israel lanzó una guerra no provocada contra Irán, asesinando a numerosos comandantes militares de alto rango, científicos nucleares y civiles comunes.
Más de una semana después, Estados Unidos también se sumó a la guerra bombardeando tres sitios nucleares iraníes, una grave violación de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y el Tratado de No Proliferación (TNP) nuclear.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes atacaron sitios estratégicos en los territorios ocupados, así como la base aérea de Al-Udeid en Catar, la mayor base militar estadounidense en Asia Occidental.
Qalibaf ha agradecido a los líderes turcos por su apoyo claro al gobierno y al pueblo iraní, y ha descrito los recientes 2-3 días de disturbios en Irán como “operaciones terroristas a gran escala del tipo Daesh, con violencia aún mayor”.
Lo que comenzó a finales del mes pasado como protestas pacíficas por las dificultades económicas en Irán se tornó violento después de que figuras del régimen estadounidense e israelí alentaran el vandalismo y el desorden con sus declaraciones públicas.
Durante los disturbios, mercenarios apoyados desde el extranjero saquearon ciudades, mataron a fuerzas de seguridad y civiles, y dañaron propiedades públicas.
Según el jefe del Poder Legislativo iraní, el régimen de Israel y Estados Unidos apoyaron abiertamente a los terroristas responsables de matar a civiles iraníes y, en algunos casos, a personal de seguridad, en un intento por recuperarse de fracasos anteriores.
Qalibaf al poner de relieve que “gracias a la prudencia de las fuerzas de seguridad y a la presencia del pueblo, la calma se ha restablecido en todas las ciudades iraníes”, ha advertido que “el régimen sionista busca debilitar y dividir a todos los países islámicos”.
Por su parte, Kurtulmuş ha expresado sus condolencias por los cientos de iraníes asesinados en las recientes ofensivas terroristas, indicando que “la seguridad y el bienestar de Irán es la seguridad y el bienestar de Turquía, y su dolor es nuestro dolor”.
De igual manera, ha coincidido con la visión de Qalibaf sobre Israel, señalando que el poder principal del régimen sionista radica en socavar la unidad de los países islámicos y dividirlos.
Refiriéndose a los comentarios recientes del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, Kurtulmus ha expresado la esperanza de que “con las medidas tomadas, el pueblo y el gobierno iraníes vivirán en paz y estabilidad”.
El lunes, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, también abordó la situación en Irán, recalcando que “nuestro vecino, Irán, enfrenta un nuevo desafío tras los ataques israelíes, lo cual amenaza la paz social y la estabilidad del país”.
“Creemos que nuestros hermanos iraníes, guiados por una política sabia y reflexiva que prioriza el diálogo y la diplomacia, superarán, si Dios quiere, esta situación traicionera y maliciosa,” agregó.
mbn
