Millones de iraníes han salido a las calles en todo el país, para condenar los actos de violencia registrados durante los recientes disturbios.
En la capital, Teherán, decenas de miles de personas marcharon y se congregaron en el centro de la ciudad. Portando banderas del país y con sus eslóganes, los manifestantes expresaron su apoyo al sistema. Muchos asistentes coincidieron en que la violencia no es una vía para expresar demandas legitimas.
Los indignados demostraron que los esfuerzos de los foráneos para sembrar discordia y caos han fracasado.
Las protestas comenzaron por el desplome de moneda local y la subida de los precios, pero se tornaron violentos, por la incitación extranjera. Fueron quemadas mezquitas, bancos y propiedades privadas. Además, hubo ataques contra las fuerzas de seguridad. Y esto enfureció a muchos.
Desde que se tornaron violentos los disturbios, se han realizado muchas movilizaciones de la ciudadanía en defensa de la unidad y seguridad, así como en rechazo a cualquier forma de violencia.
Maryam Saeedi, Teherán.
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