Durante la 25.ª cumbre del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) celebrada en la ciudad china de Tianjin, el canciller iraní, Seyed Abás Araqchi, ha calificado este martes los recientes ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán como “crimen de guerra” y “una flagrante violación del derecho internacional”, y ha instado a los Estados miembros de la organización a actuar con mayor responsabilidad ante estas medidas.
El canciller persa ha afirmado que el ataque a las instalaciones nucleares pacíficas “constituye una violación” del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y de las resoluciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
También ha denunciado los ataques “deliberados” de Israel a zonas residenciales e infraestructura civil y pública, así como el asesinato de comandantes y científicos, quienes fueron brutalmente asesinados mientras estaban en sus propias viviendas con sus familias.
Ha subrayado que Estados Unidos es totalmente cómplice de la agresión lanzada por la entidad israelí contra Irán.
Araqchi ha detallado que más de 6 850 personas inocentes murieron o resultaron heridas durante la agresión israelí de 12 días contra Irán, gran parte de las cuales eran niños y mujeres.
“Esta agresión es consecuencia de la impunidad del régimen israelí y del apoyo de Occidente a sus crímenes”, ha subrayado.
“La agresión del régimen israelí contra Irán constituye una violación flagrante del Artículo 2(4) de la Carta de las Naciones Unidas y representa un acto de agresión armada. Peor aún, este acto agresivo ha asestado un golpe mortal a la diplomacia, al estado de derecho y al régimen de no proliferación de armas nucleares”, ha enfatizado.
El jefe de la Diplomacia de Irán ha solicitado a los países miembros de la Organización de Cooperación de Shanghái a tomar medidas para brindar apoyo político y jurídico a Irán frente a esta agresión, establecer nuevos mecanismos para hacer frente al terrorismo de Estado, las sanciones unilaterales y la guerra mediática, y fortalecer la cooperación en materia de seguridad y economía con el fin de contrarrestar amenazas comunes.
El 13 de junio, el régimen de Israel inició una agresión contra Irán, so pretexto de destruir por completo el programa nuclear pacífico iraní. La agresión israelí que tuvo como objetivos centros militares, instalaciones nucleares y zonas residenciales en Teherán (la capital) y muchas otras ciudades iraníes.
Más de una semana después de la agresión, Estados Unidos, por orden del presidente Donald Trump, también se unió a Israel y bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes en Fordo, Natanz e Isfahán, en una grave violación de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y el Tratado de No Proliferación nuclear.
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