• Un avión de pasajeros de la aerolínea iraní Iran Air aterriza en un aeropuerto local. (Foto: Getty Image)
Publicada: jueves, 9 de septiembre de 2021 15:31

Un avión de pasajeros iraní tuvo que volar 1000 km desde Hamburgo, en Alemania, hacia Italia para poder repostar en Milán debido a las sanciones de EE.UU.

Se trata del vuelo IR723 de Iran Air, un Airbus A330, que despegó el lunes del Aeropuerto Internacional Imam Jomeini de Teherán (capital persa) a las 04:03 (hora local) con destino a la ciudad germana de Hamburgo, donde una densa niebla impidió su aterrizaje seguro.

Después de casi tres horas en tierra en Milán Malpensa, el avión de pasajeros finalmente regresó al norte hacia su destino previsto, según informó el martes el portal Simple Flying.

La razón del desvío se encuentra al otro lado del Atlántico

“Con todos los aeropuertos entre Hamburgo y Milán (Berlín, Frankfurt, Múnich, etc.), ¿Por qué la tripulación de cabina del vuelo IR723 decidió ir hasta Italia para un desvío debido a la niebla? La respuesta se encuentra, en parte, al otro lado del Atlántico”, ha subrayado el mencionado sitio que difunde las noticias e información sobre aviación.

Al respecto, ha señalado que Iran Air, la aerolínea más grande del país persa, no puede recibir combustible para aviones en ningún aeropuerto de Alemania y esto se debe a que muchas empresas de suministro occidentales han dejado de vender combustible a la aerolínea para cumplir con las sanciones impuestas contra Irán por Estados Unidos.

Los aviones de pasajeros iraníes normalmente llevan suficiente combustible para hacer su viaje a Europa y regresar a Teherán. Pero debido al viaje prolongado del lunes, el A330 ya no tenía suficiente combustible para regresar a casa.

 

Desde su retirada unilateral del acuerdo nuclear en 2018, Estados Unidos ha presionado a otros países para que acaten sus sanciones, amenazándolos con restricciones si no lo hacían.

Las sanciones inhumanas, que se dirigen al pueblo inocente, han sido mantenidas por la Administración de Joe Biden, quien calificó la “presión máxima” de su antecesor, Donald Trump, como una política desastrosa y prometió derogarla.

Aunque el gobierno norteamericano insiste en que las sanciones no van dirigidas a los civiles, pero la prohibición de la venta de piezas de repuesto y combustible a aeronaves iraníes son solo dos ejemplos, entre muchos más, de cómo Washington pone en peligro la vida de las personas a través de sus medidas coercitivas unilaterales.

Las duras sanciones también prohíben la compra de nuevos aviones, por lo que las aerolíneas iraníes normalmente utilizan aviones de pasajeros antiguos.

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