• Mayid Tajt Ravanchi, representante de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Publicada: jueves, 16 de mayo de 2019 21:07
Actualizada: viernes, 17 de mayo de 2019 1:29

El embajador de Irán ante la ONU subraya que la República Islámica no está interesada en exacerbar las tensiones regionales, pero tiene derecho a defenderse.

En una entrevista con la Radio Pública Nacional de Estados Unidos (NPR, por sus siglas en inglés) publicada este jueves, Mayid Tajt Ravanchi, representante de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha destacado que una guerra en la región de Oriente Medio no beneficiará a nadie, ni a Estados Unidos, ni a Irán ni a otros Estados regionales.

“No estamos interesados en la escalada de tensiones en nuestra región. Si algo sale mal, todos pierden, pero desafortunadamente hay personas tanto en Washington como en nuestra región que están interesadas en aumentar la tensión y agitar la situación en la región”, ha advertido el diplomático persa.

Tajt Ravanchi insiste en que Irán no considera la guerra como “una opción”, pero matiza que tendrá que estar preparado para enfrentar cualquier acción que intente socavar la integridad territorial y la soberanía del país.

Asimismo, aludiendo a las declaraciones del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, de que Irán no está detrás de una confrontación militar, ha destacado que esta misma es la opinión de los funcionarios de alto rango del Gobierno del país persa.

“No vamos a preparar nada para un conflicto; no estamos interesados ​​en provocar, pero nos estamos preparando para medidas defensivas. Es nuestro derecho estar preparados para defendernos”, ha recalcado el representante de Irán ante las Naciones Unidas.

No estamos interesados en la escalada de tensiones en nuestra región. Si algo sale mal, todos pierden, pero desafortunadamente hay personas tanto en Washington como en nuestra región que están interesadas en aumentar la tensión y agitar la situación en la región”, ha recalcado el representante de Irán ante las Naciones Unidas, Mayid Tajt Ravanchi.

 

Washington ha intensificado sus medidas provocativas contra Teherán desde su salida “ilegal”, el 8 de mayo del año pasado, del Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés), nombre oficial del pacto internacional sobre el programa de energía nuclear de Irán, y reimpuso las sanciones contra el país persa que habían sido levantadas en 2015 en virtud de dicho documento.

Desde el primer aniversario de la salida de Washington de dicho pacto, la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, ha emprendido una serie de medidas de presión y provocativas contra Teherán, entre las que resaltan el endurecimiento de sus sanciones petroleras y el envío del portaviones USS Abraham Lincoln (CVN-72), junto a un grupo de ataque, al Golfo Pérsico.

Movimientos nucleares de Irán “no violan el JCPOA”

En otra parte de sus declaraciones, Tajt Ravanchi ha enfatizado que la medida recíproca de Irán de suspender dos partes de sus obligaciones en el acuerdo nuclear no está en contra de lo estipulado en el Acuerdo pactado en 2015 de Viena, sino, a su juicio, es una medida para preservar el trato.

De esta forma, el exnegociador nuclear ha recordado que, de acuerdo con el párrafo 26 y 36 del acuerdo, Irán tiene derecho a reducir sus compromisos en correspondencia a violaciones del acuerdo por parte de otros signatarios.

Irán esperó pacientemente un año para que el resto de los signatarios actuara contra la medida unilateral y hostil de la Casa Blanca; sin embargo, cumplido un año, Teherán seguía sin disfrutar los beneficios del pacto alcanzado con el Grupo 5+1, entonces integrado por EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania, por lo que decidió, en aplicación del principio de reciprocidad, dejar de cumplir algunos compromisos y dio 60 días a sus socios en la Unión Europea (UE) para que cumpliesen su responsabilidad respecto al país persa.

ncl/sjy/fdd/mkh

Comentarios