En un comunicado conjunto, los Ministerios de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Indonesia, Pakistán, Egipto y Turquía consideraron el martes que esas medidas “tienden a imponer un nuevo estatus legal y administrativo para consolidar el control (israelí) de los territorios (palestinos) ocupados”.
La nota lamentó que tal medida del régimen de Israel “destruye las perspectivas de establecer un Estado palestino independiente y viable y pone en peligro las oportunidades de alcanzar una paz justa e integral en la Región”.
Al rechazar de forma “categórica todas las medidas unilaterales con las que se tiende a cambiar el estatus legal, demográfico e histórico de las tierras palestinas ocupadas”, los jefes de las diplomacias de los ocho países advirtieron que tal medida “representan una grave escalada que aumentaría la tensión y la inestabilidad”.
Los países árabes e islámicos insisten en que la única solución para el largo conflicto en Asia Occidental es la creación de un Estado palestino independiente en Cisjordania y la Franja de Gaza, con su capital en Al-Quds.
Asimismo, llamaron a que la comunidad internacional asuma sus responsabilidades y “dé pasos claros y firmes para poner fin a las violaciones israelíes, garantizar que [el régimen de Tel Aviv] respete las leyes internacionales y proteger los derechos palestinos”
El régimen israelí aprobó el domingo reanudar el registro de tierras en Cisjordania, paralizado desde 1967, lo que le permitirá declarar como territorio estatal de Israel tierras palestinas en este enclave ocupado. Según el texto aprobado, el régimen busca regularizar como “tierras estatales” al menos el 15 % de los terrenos no registrados para 2030.
La medida fue ampliamente rechazada por organizaciones internacionales y países. Antonio Guterres, secretario general de la ONU, enfatizó que todos los asentamientos israelíes en Cisjordania, incluida Al-Quds, carecen de validez legal y constituyen una violación flagrante del derecho internacional.
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