Con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, el Legislativo ha aprobado este martes una moción de censura contra José Jerí, quien ejercía la jefatura del Estado de manera interina en su calidad de titular del Parlamento.
“La mesa directiva declara la vacancia del cargo de presidente del Congreso de la República y en consecuencia se encuentra vacante el cargo de Presidente de la República”, ha informado Fernando Rospigliosi, el presidente del Congreso.
Es el octavo cambio presidencial en la última década, un periodo caracterizado por una persistente inestabilidad política.
La moción prosperó en medio de investigaciones abiertas sobre su breve gestión de cuatro meses. Las indagaciones apuntan a presuntas reuniones no oficiales con empresarios chinos vinculados a contratos estatales, así como a irregularidades en la designación de funcionarias que habrían sostenido encuentros previos con él en el Palacio de Gobierno.
Desde fines de enero, varios partidos intensificaron sus cuestionamientos contra José Jerí, cuya popularidad cayó a medida que surgían nuevas polémicas en la prensa.
El sábado, el partido ultraconservador Renovación Popular (RP) retiró su respaldo y anunció que votaría por su censura como presidente del Congreso, cargo desde el que había asumido la jefatura del Estado tras la destitución de Dina Boluarte. “Ha abusado de su posición en Palacio para llevar mujeres al mismo, durante toda una noche y luego darle cargos bien remunerados”, señaló el partido, que también criticó su manejo de la inseguridad.
La agrupación recordó además una fiesta celebrada por Jerí en 2024, a la que asistieron “mujeres con reputación de prostitución”, y afirmó que “una de ellas fue asesinada por sicarios, vinculados a congresistas que están investigados por haber armado red sexual en el Congreso”.
Jerí había asumido la Presidencia interina tras la destitución de la entonces mandataria Dina Boluarte en octubre pasado, luego de que el Parlamento declarara su vacancia por “incapacidad moral permanente” en medio de la crisis de seguridad.
Al ser censurado como presidente del Congreso, perdió automáticamente su condición de jefe de Estado encargado, en un mecanismo previsto por el ordenamiento constitucional peruano.
La decisión se produce a menos de dos meses de las elecciones generales y profundiza la crisis política que se arrastra desde las elecciones de 2016.
Ahora, el Congreso peruano debe elegir este miércoles a un nuevo congresista que presida la cámara y que, una vez nombrado, se convertirá de inmediato en presidente encargado de la República hasta el 28 de julio, cuando deberá asumir el siguiente presidente o presidenta surgido del proceso electoral en marcha.
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