En tal sentido, Ortega describió a la República Popular China como un claro ejemplo de lo que significa promover la paz, la solidaridad y el bienestar en el mundo.
En un escenario de crecientes tensiones a nivel internacional y mientras algunos insisten en la guerra como vía para lograr sus intereses, el mandatario nicaragüense hizo un llamado a la lucha por la paz, como la principal prioridad de los pueblos del mundo.
El copresidente de Nicaragua ratificó el apoyo de su país al principio de una ‘Sola China’ y defendió los vínculos históricos entre ambas naciones. Hizo énfasis en la cooperación con Pekín como una apuesta por la estabilidad y la cooperación internacional.
hhd/rba
