“Cesar las actividades de MSF será catastrófico para la población de la Franja de Gaza y Cisjordania”, aseguró el secretario general de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF), Christopher Lockyear, en una entrevista con AFP en la sede de la organización benéfica en Ginebra, tras el anuncio de Israel de poner fin a todas las actividades en Gaza y Cisjordania de la organización después de que esta supuestamente no proporcionara una lista de su personal palestino.
MSF criticó la medida —que entrará en vigor el 1 de marzo— y la calificó como un “pretexto” para obstruir la ayuda humanitaria. Según Lockyear, la decisión israelí que restringe la asistencia humanitaria a Gaza y Cisjordania llega en “el momento más crítico para los palestinos”.
El secretario general de MSF subrayó que la organización se encuentra “en un momento en el que el pueblo palestino necesita más asistencia humanitaria, no menos”, y advirtió que la suspensión de las operaciones agravará una crisis ya extrema.
Desde el inicio del genocidio contra los palestinos por Israel en octubre de 2023, MSF ha sido un proveedor clave de ayuda médica y humanitaria en Gaza. Actualmente, la organización asegura que proporciona al menos el 20 por ciento de las camas hospitalarias del territorio y opera alrededor de 20 centros de salud.
El régimen de Israel anunció en diciembre su intención de impedir que 37 organizaciones humanitarias, incluida MSF, trabajaran en Gaza por no presentar información detallada sobre sus empleados palestinos. La decisión provocó una condena generalizada por parte de ONG y de las Naciones Unidas.
Las autoridades israelíes alegaron que dos empleados de MSF tenían vínculos con los grupos palestinos de la Resistencia, HAMAS y la Yihad Islámica, acusaciones que la organización médica niega categóricamente. “Si Israel tiene alguna evidencia de tales cosas, entonces debería compartirla”, afirmó Lockyear, insistiendo en que “no se nos ha dado ninguna prueba”.
El responsable de MSF denunció además “una campaña orquestada para deslegitimarnos” y pidió a otros países que defiendan los esfuerzos para hacer llegar la ayuda humanitaria que se necesita desesperadamente en Gaza. “Deberían hablar con Israel y presionarlo para garantizar que se revierta cualquier prohibición de las organizaciones humanitarias”, señaló.
Lockyear explicó que MSF, que cuenta con alrededor de 1100 empleados en Gaza, ha intentado durante casi un año comunicarse con las autoridades israelíes sobre las listas solicitadas, pero se enfrentó a lo que describió como “una elección imposible”.
“Nos hemos visto obligados a elegir entre la seguridad de nuestro personal y poder llegar a los pacientes”, afirmó. La organización indicó que decidió no entregar los nombres del personal porque las autoridades israelíes “no proporcionaron las garantías concretas requeridas para garantizar la seguridad de nuestro personal, proteger sus datos personales y defender la independencia de nuestra operación médica”.
El secretario general insistió en que se trató de una decisión “muy racional” y recordó que 15 trabajadores de MSF han muerto en Gaza durante la guerra, de un total de más de 500 trabajadores humanitarios y más de 1700 trabajadores médicos fallecidos en la Franja de Gaza.
Desde el 1 de enero, el régimen israelí ha impedido a 37 ONG operar en Gaza y Cisjordania, por incumplir una serie de nuevos requisitos, entre otros, entregar una lista con sus empleados palestinos.
Desde el inicio de la guerra genocida israelí en la Franja de Gaza en octubre de 2023, han sido asesinados 1700 trabajadores sanitarios, así como 15 empleados de MSF.
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