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Un soldado israelí vigila mientras una excavadora demuele una casa palestina en una aldea en la Cisjordania ocupada, 16 de enero de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: jueves, 16 de enero de 2020 19:30
Actualizada: viernes, 17 de enero de 2020 0:50

El régimen de Israel sigue adelante con su política en confiscar tierras palestinas con la excusa de establecer reservas naturales en los territorios ocupados.

El miércoles, el ministro de asuntos militares israelí, Naftali Bennett, aprobó la creación de siete nuevas reservas naturales en la Cisjordania ocupada, lo que provocó una reacción de Palestina, que prometió presentar una demanda ante la Corte Penal Internacional (CPI) sobre el último “esquema” para robar más tierras palestinas.

También anunció la expansión de 12 reservas naturales existentes en Cisjordania, incluida Qumrán, donde fueron hallados los manuscritos del Mar Muerto en cuevas hace décadas.

La oenegé israelí Peace Now (Paz Ahora) afirmó que las reservas designadas totalizan alrededor de 13 000 acres (5300 hectáreas), alrededor del 40 por ciento de ellas bajo propiedad privada palestina.

 

Hagit Ofran de Peace Now indicó que las leyes de Israel que regulan las reservas naturales prohíben que los palestinos cultiven su propia tierra.

El Ministerio de Exteriores palestino ha considerado esta medida del régimen israelí como un intento de desarrollar aún más los asentamientos israelíes, y dice que llevará el asunto a la CPI con sede en La Haya (Países Bajos).

“El Ministerio de Asuntos Exteriores condena en los términos más enérgicos las decisiones colonialistas y expansionistas de Bennett y afirma que las llamadas reservas naturales son solo otro esquema para la apropiación y la toma de tierras palestinas”, ha declarado en un comunicado, y agrega que el proyecto está dirigido a “apuntalar asentamientos en la Cisjordania ocupada”.

Según los expertos, la medida sería la primera de su tipo desde la firma de los Acuerdos de Oslo entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en 1993.

Los palestinos y la mayoría de la comunidad internacional consideran “ilegales” los asentamientos israelíes.

La resolución 2334 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), que fue adoptada en diciembre de 2016, declaró que los asentamientos en Cisjordania y el este de Al-Quds (Jerusalén) “son una violación flagrante bajo el derecho internacional”.

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