• Soldados de EE.UU. patrullan en la base aérea K-1 en Kirkuk, Irak, 29 de marzo de 2020. (Foto: Reuters)
Publicada: domingo, 1 de agosto de 2021 6:30

La Resistencia iraquí deja claro que no reconoce los resultados del diálogo Bagdad-Washington y que no habrá un alto el fuego con las tropas estadounidenses.

El pasado lunes, el premier de Irak, Mustafa al-Kazemi, y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunciaron que Washington pondrá fin a su “misión de combate” en el país árabe a finales de año. Sin embargo, los soldados estadounidenses no volverán a casa por completo, pues permanecerán, con la supuesta misión de “formación y asesoramiento”. Ante esta tesitura, los grupos de la Resistencia alzaron la voz y denunciaron que EE.UU. está tratando de mantener su presencia militar en Irak de alguna manera u otra.

En declaraciones citadas por la agencia local Shafaq News, Saad al-Saadi, un alto miembro del grupo Asaib Ahl Al-Haq de Irak—que forma parte de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi)—, dijo el sábado que los grupos de la Resistencia iraquíes no aceptan los resultados de este diálogo.

“Hablar de una tregua con Estados Unidos es vano”, enfatizó Al-Saadi, al mismo tiempo que calificó de una “mentira” el pacto alcanzado entre Biden y Al-Kazemi.

El militar indicó también que la Resistencia de Irak continuará enfrentándose con la ocupación estadounidense por todos los medios y no detendrá sus operaciones contra los objetivos de EE.UU.

 

Las declaraciones de Al-Saadi se produjeron el mismo día que una fuente del Comité de Coordinación de la Resistencia Iraquí dijo a la cadena rusa Russia Today (RT) en idioma árabe que los grupos de la Resistencia no consideran a Washington serio en su proclamada decisión de retirar a sus tropas y están “completamente preparados para la confrontación”.

La fuente esclareció, además que las facciones de la Resistencia iraquíes serán las que determinarán el comienzo y el final de cualquier conflicto, ya que, según denunció, Estados Unidos tiene la intención de “burlarse de la voluntad de los iraquíes y su exigencia de poner fin a la ocupación”.

La presencia continua de las tropas estadounidenses en Irak se ha convertido en un tema polarizador, especialmente luego del brutal asesinato del teniente general iraní Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán; del subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis; y de varios de sus compañeros, en un ataque aéreo perpetrado por EE.UU. el 3 de enero de 2020. Tras la agresión, el Parlamento de Irak aprobó una resolución para exigir la salida de todas las tropas extranjeras del país mesopotámico.

Los grupos iraquíes denuncian que la presencia de EE.UU. en su patria ha aumentado la inseguridad en la zona, advirtiendo que, si las tropas estadounidenses se quedan en Irak, no descartan usar la opción militar para expulsarlas.

nkh/ctl/mrg