• El secretario de Estado, Mike Pompeo, y el monseñor Guillermo Karcher, uno de los encargados del ceremonial, Vaticano, 1 de octubre de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: jueves, 1 de octubre de 2020 17:36
Actualizada: jueves, 1 de octubre de 2020 18:51

Un funcionario del Vaticano acusa a Estados Unidos de explotar al Papa Francisco en las etapas finales de la campaña electoral de EE.UU.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, durante su visita a Italia esta semana, habló sobre la libertad religiosa en una conferencia organizada por la embajada de Estados Unidos ante la Santa Sede.

Al respecto, en un diálogo con la agencia italiana Ansa, monseñor Paul Gallagher, el arzobispo de la iglesia católica y actual secretario para las Relaciones con los Estados dentro de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, al ser preguntado que, si la organización unilateral del evento por parte de EE.UU. equivalía a una explotación del Papa Francisco en el período previo a las elecciones presidenciales de Estados Unidos, respondió: “Sí, esa es precisamente la razón por la que el Papa no se reunirá con” Pompeo, según ha recogido este jueves el diario británico The Guardian.

“Normalmente, cuando se preparan las visitas oficiales de alto nivel se negocia la agenda en privado y confidencialmente. Es una de las reglas de la diplomacia dando la posibilidad a ambos de definir los encuentros no dando las cosas por hechas”, agregó el funcionario del Vaticano.

 

Por otra parte, el secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin, quien mantuvo el miércoles una reunión con el titular norteamericano aseguró que “el Papa ya ha dicho claramente que personajes políticos no son recibidos durante períodos electorales”, según el comunicado de la Santa Sede.

De acuerdo con el comunicado, las dos partes hablaron “sobre sus respectivas posiciones sobre las relaciones con la República Popular China, en un clima de respeto, en un ambiente distendido y cordial”.

Las relaciones entre el Vaticano y la Casa Blanca no atraviesan su mejor momento. Hace unas semanas, Pompeo escribió un artículo en el que acusaba a la Iglesia católica de arriesgar su “autoridad moral” por el acuerdo que permite a China influir en el nombramiento de los obispos.

Con anterioridad, el titular norteamericano se había mostrado bastante enfurecido por la eventual renovación del acuerdo entre China y el Vaticano —firmado hace dos años— sobre las modalidades para el nombramiento de obispos católicos chinos.

De hecho, Washington ha convertido el tema en un delicado asunto diplomático y pide la ruptura del pacto, pretextando una supuesta violación de los derechos humanos en China, algo que Pekín ha rechazado de manera contundente.

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