• El secretario de Exteriores británico, Boris Johnson (centro izda.), con su homólogo kuwaití, el sheij Sabah al-Jalid al-Sabah, 8 de julio de 2017.
Publicada: domingo, 9 de julio de 2017 9:54

De viaje hacia Doha, el secretario de Exteriores del Reino Unido llama a Arabia Saudí y sus aliados a poner fin a su bloqueo a Catar.

“Lo que la gente necesita ver es una reducción de la tensión, un progreso en el sentido de que se encare la financiación del terrorismo en la región y un progreso hacia el fin de este bloqueo”, dijo ayer sábado Boris Johnson en Kuwait, antes de volar hacia Catar en el marco de su gira por varios países árabes del Golfo Pérsico.

El ministro expresó el apoyo de su país a los esfuerzos del emirato por poner fin con su mediación al asedio que sufre Catar, la mayor crisis a la que se enfrentan los Estados implicados desde la formación en 1981 del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG, integrado por los países árabes ribereños del Golfo Pérsico).

El jefe de la Diplomacia británica lamentó la situación de Catar, pero minimizó la posibilidad de una escalada militar, que consideró “muy improbable”.

“Todas las personas con las que he hablado han dicho lo contrario: no hay posibilidad de un enfrentamiento militar”, declaró Johnson en la capital homónima de Kuwait.

En su visita al pequeño emirato, el diplomático se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores, el sheij Sabah al-Jalid Al Sabah, cuyo país se ofreció desde el inicio de la crisis, a principios del mes pasado, para mediar entre Doha y el grupo de países acaudillado por Arabia Saudí.

Lo que la gente necesita ver es una reducción de la tensión, un progreso en el sentido de que se encare la financiación del terrorismo en la región y un progreso hacia el fin de este bloqueo”, dice el secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Boris Johnson.

 

En su posterior paso por Catar, Johnson se reunió con el emir del país, el sheij Tamim bin Hamad Al Thani, con quien discutió la situación y, según la agencia estatal catarí de noticias, también las vías para cooperar contra el terrorismo.

Catar sigue sometido al bloqueo comercial y diplomático impuesto el mes pasado por Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Baréin, con el apoyo de Egipto, poco después de la visita a Riad (capital saudí) del presidente de EE.UU., Donald Trump, con varias acusaciones, entre ellas fomentar el terrorismo y mantener relaciones con Irán. Para Doha, se trata de una ‘declaración de guerra sin sangre’.

El sábado de la semana pasada, 1 de julio, Catar anunció su rechazo a una serie de demandas planteadas por Riad y sus aliados, entre las que destacan el cierre de la cadena catarí Al Jazeera y el cese de las relaciones diplomáticas con Teherán.

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