• La directora para Reino Unido de la AI, Kate Allen.
Publicada: miércoles, 24 de febrero de 2016 3:24
Actualizada: miércoles, 24 de febrero de 2016 20:37

El Reino Unido está sentando un peligroso precedente al socavar los derechos humanos y contribuir a una "cultura de impunidad" en todo el mundo, según un informe de Amnistía Internacional (AI).

"El Reino Unido está sentando un precedente peligroso para el mundo en materia de derechos humanos. No hay duda de que la degradación de los derechos humanos por parte de este gobierno es un regalo para los dictadores de todo el mundo y fatalmente socava nuestra capacidad de llamar a otros países a respetar los derechos y las leyes", ha declarado este martes la directora de Amnistía Internacional para el Reino Unido, Kate Allen, en la presentación del informe anual sobre el estado de los derechos humanos en este país europeo.

El estudio remarca la negativa del Gobierno británico a participar en los esfuerzos de la Unión Europea (UE) sobre la repartición de los refugiados que llegaban a Europa, así como la ausencia en el Reino Unido de programas de reasentamiento de refugiados.

El Reino Unido está sentando un precedente peligroso para el mundo en materia de derechos humanos. No hay duda de que la degradación de los derechos humanos por parte de este gobierno es un regalo para los dictadores de todo el mundo y fatalmente socava nuestra capacidad de llamar a otros países a respetar los derechos y las leyes", ha declarado este martes la directora de AI para el Reino Unido, Kate Allen.

Expresa también su preocupación ante la posibilidad de que el Gobierno del primer ministro David Cameron revoque la Ley de Derechos Humanos aprobada en 1998 durante un gobierno laborista, de tal manera que debilite la protección de los derechos humanos en el país.

Ha criticado al Ejecutivo de Cameron por tratar de violar la privacidad de los británicos al permitir que distintas agencias vigilen a los ciudadanos.

Allen ha señalado que la postura del Reino Unido con respecto a China, Arabia Saudí y Egipto muestra que ha perdido interés en promover los derechos humanos.

El informe de AI destaca que el Gobierno conservador británico ha exportado armas por valor de miles de millones de libras esterlinas a una coalición militar liderada por el régimen de Arabia Saudí que agrede a Yemen, donde las víctimas suman mas de 32.000 civiles, entre muertos y heridos, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Esta venta de armas coloca al Reino Unido como violador de las leyes internacionales y, por tanto, la oenegé recomienda a Londres que suspenda todo tipo de exportación de municiones al régimen saudí y sus socios ya que podrían ser utilizadas para cometer violaciones sistemáticas de los derechos humanos en Yemen.

Cabe destacar que el Ministerio de Asuntos Exteriores británico se ha opuesto hasta ahora a una investigación independiente en relación a estas exportaciones.

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