• Funeral de los miembros del movimiento libanés Hezbolá después de que fueran asesinados en un ataque israelí en el valle de la Bekaa, 21 de febrero de 2026. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 22 de febrero de 2026 10:12

Un alto dirigente de Hezbolá afirmó que el movimiento “ya no tiene otra opción” que defenderse tras ataques israelíes en la Bekaa que mataron a ocho de sus miembros.

“Lo que ayer ocurrió en la Bekaa es una nueva masacre y una nueva agresión, que supera todos los niveles anteriores de agresión contra Líbano”, afirmó el sábado Mahmud Qamati, el jefe adjunto del Consejo Político del Movimiento de Resistencia Islámica de Líbano (Hezbolá), durante un discurso transmitido por la cadena al-Manar en Beirut.

El líder de Hezbolá destacó que no les queda otra opción para defenderse y proteger el país que la resistencia, en un claro llamado a la movilización ante la escalada de ataques israelíes en el noreste del país árabe.

Los comentarios se produjeron tras un ataque aéreo cerca de Rayak que dejó al menos ocho miembros de la organización muertos, incluidos tres comandantes locales: Ali Al-Musawi, Muhamad Al-Musawi y Husein Yaqi, hijo del fundador de Hezbolá Muhamad Yaqi y cercano colaborador del líder mártir Seyed Hasan Nasralá.

El Ministerio de Salud Pública libanés reportó diez muertos y 24 heridos, incluidos tres niños, como consecuencia de los bombardeos en el este de Líbano. La población vive bajo creciente tensión, mientras la comunidad internacional exige el cumplimiento del alto el fuego de noviembre de 2024 y la retirada de Israel de los territorios ocupados.

 

En respuesta, legisladores de Hezbolá criticaron duramente la inacción del gobierno libanés. En este contexto, Rami Abu Hamdan, el diputado de la facción Lealtad a la Resistencia de Hezbolá advirtió la misma jornada que “las condenas ya no bastan” ante la continuidad de los ataques israelíes en Líbano. En este sentido, reprochó la falta de acción del Estado y afirmó que “la sangre libanesa no puede tratarse como si fuera barata”.

El legislador pidió un “cambio fundamental” en la manera en que las autoridades defienden al país, señalando que los bombardeos en el valle de la Bekaa— y los ataques recurrentes en el sur del Líbano— no pueden normalizarse ni considerarse rutinarios. Criticó además que algunos funcionarios actúen “como analistas políticos distantes”, reduciendo los ataques a simples episodios “familiares” previos a cada reunión del comité de supervisión del alto el fuego.

Asimismo, instó al gobierno a suspender su participación en dicho comité “hasta que la agresión cese”, y reclamó una respuesta estatal más firme. “El gobierno debe asumir plenamente sus responsabilidades y abandonar la política de sumisión que solo envalentona al enemigo”, afirmó, advirtiendo que más maniobras políticas sin efecto real representan “una pérdida de tiempo, vidas y recursos”.

La escalada actual se remonta a octubre de 2023, cuando Israel inició ataques militares en territorio libanés. Para septiembre de 2024, los enfrentamientos habían evolucionado hacia una guerra abierta que dejó más de 4000 muertos y alrededor de 17 000 heridos, según cifras oficiales.

Funcionarios libaneses han pedido reiteradamente a la comunidad internacional que presione a Israel para detener los ataques y cumplir con los términos del alto el fuego, además de exigir la retirada de las tropas israelíes de las áreas capturadas durante el conflicto.

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