• Los migrantes hondureños que se dirigían a EE.UU., se sientan en un camión del Ejército guatemalteco, en Entre Ríos, Guatemala, 2 de octubre de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 14 de octubre de 2020 9:54

Agentes de inmigración de EE.UU. alquilaron camionetas sin identificación en Guatemala para transportar a familias migrantes de regreso a la frontera con Honduras.

Meses antes de que la Administración de Trump (presidente de EE.UU.) utilizara tácticas similares contra manifestantes en Portland, Oregón (noroeste), sabemos que el secretario del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) usó fondos del Departamento de Estado para arrendar camionetas camufladas en Guatemala a fin de transportar inmigrantes de vuelta a la frontera con Honduras”, explicó el martes Bob Menéndez, principal representante de los demócratas en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, en un informe.

Menéndez señaló que el incidente, que tuvo lugar a mediados de enero en el este de Guatemala, cerca del puesto fronterizo de Corinto, implicó un uso indebido de los recursos del Departamento de Estado y se realizó sin seguir protocolos de seguridad, protección y derechos humanos, y pudo haber separado a familias.

“El DHS violó su acuerdo interinstitucional con el Departamento de Estado que prohibía explícitamente al DHS realizar operaciones migratorias con fondos de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Procuración de Justicia (INL)”, añadió.

 

También criticó que el DHS no sólo “intentó encubrir” la operación, sino que “expuso innecesariamente al Gobierno de Estados Unidos a posibles responsabilidades legales y financieras”, al respecto, pidió formalmente el inicio de una investigación en el Departamento de Estado y el DHS.

El documento enfatizó que el DHS y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP, por sus siglas en inglés) “no están autorizados para actuar como policía migratoria a través de Latinoamérica”, subrayando que el Congreso debe adoptar medidas para encaminar la política de inmigración de la Administración.

Desafiando el nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, más de 3000 hondureños partieron hace dos semanas de San Pedro Sula en una caravana, la primera desde enero. Pero aunque lograron ingresar a Guatemala, la mayor parte del grupo fue detenido en controles de seguridad.

Desde octubre de 2018, una decena de caravanas de 1000 o más personas, y otras menores de cientos, han salido de San Pedro Sula para chocar con el muro de militares y policías tendido por Donald Trump en la frontera con México.

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