• El presidente de EE.UU., Donald Trump, ofrece una rueda de prensa sobre la COVID-19, Casa Blanca, Washington, 10 de abril de 2020. (Foto: Reuters)
Publicada: domingo, 12 de abril de 2020 13:23
Actualizada: domingo, 12 de abril de 2020 18:25

Trump ha emprendido una guerra contra países como China, Venezuela e Irán, en la que recurre a la pandemia del coronavirus como un “arma”.

“Mientras las Naciones Unidas imploran a los países que pongan fin a las hostilidades y las guerras para ayudar a combatir el virus SARS-CoV-2, que está causando la COVID-19, Estados Unidos está encontrando formas de usar (esta pandemia) para combatir sus guerras”, se advierte en una nota publicada el viernes por el portal estadounidense Antiwar.

De acuerdo con el informe, a medida que sigue propagándose el nuevo coronavirus en el mundo entero, cobrándose a su paso numerosas vidas, el Gobierno estadounidense, presidido por Donald Trump, trata de sacar provecho de la situación para reforzar los frentes de guerra que mantiene contra China, Irán y Venezuela.

China, guerra propagandística

Trump disparó la primera bala de su guerra propagandística contra China cuando se refirió al nuevo coronavirus, conocido como COVID-19, como un “virus chino” y el “virus de Wuhan”, precisa el reporte.

Es más, la nota recuerda que el inquilino de la Casa Blanca llegó a amenazar a la Organización Mundial de la Salud (OMS) con cortarle el financiamiento después de acusarla de minimizar la amenaza del coronavirus y de ser “demasiado amable con China” en este caso.

 

Antiwar indica que “la presión sobre la OMS puede deberse a que Estados Unidos está utilizando la pandemia en su guerra propagandística contra China”.

De hecho, señala el texto, la OMS se negó a cooperar con Washington en el conflicto con Pekín, pues evaluó la respuesta anticoronavirus del gigante asiático como “quizás el esfuerzo de contención de enfermedades más ambicioso, ágil y agresivo a lo largo de la historia”.

Incluso EE.UU. considera que China ha sido culpable de la muerte de miles de estadounidenses por la pandemia de la COVID-19 y pretende imponerle un severo castigo.

Venezuela, cambio de guerra

La enfermedad infecciosa le ha servido, por otro lado, a EE.UU. como un medio para “impulsar su estancado intento de cambio de régimen en Venezuela”.

Recientemente, EE.UU. ha propuesto un esquema para levantar las sanciones contra Venezuela, que incluye la renuncia del legítimo mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y plantea la creación de un “gobierno de transición” en el país sudamericano hasta que se celebren nuevas elecciones.

 

Esta propuesta, al contrario de lo que afirman los estadounidenses, no supone una “transición equilibrada”, pues no dejaría a Maduro postularse en las venideras elecciones, pero sí al opositor golpista Juan Guaidó.

Toda esta actitud apunta a que la Administración de Trump “mantiene como rehén la salud del pueblo venezolano y utiliza la pandemia para chantajear a Maduro para que acepte el golpe” de Estado, concluye el texto.

Irán, guerra económica

Antiwar resalta, por otra parte, los efectos negativos de las “sanciones ilegales” de EE.UU. en la lucha de Irán contra la proliferación de la COVID-19, mientras la petición de concesión de un préstamo de la República Islámica al Fondo Monetario Internacional (FMI) se enfrenta a la amenaza del veto de Washington.

Las autoridades persas, que siguen alertando de las consecuencias del ejercicio del “terrorismo económico y médico” en su contra, aseguran que los intentos de EE.UU. por bloquear el acceso a fondos internacionales entorpecen la lucha mundial contra la pandemia del coronavirus.

Irán ha demandado ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el levantamiento de las sanciones de EE.UU. y ha advertido que la disminución de las capacidades de los países que sufren las sanciones unilaterales causará una catástrofe humanitaria en el mundo.

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