• El congresista republicano por el estado de Michigan, Justin Amash.
Publicada: domingo, 19 de mayo de 2019 10:32
Actualizada: domingo, 19 de mayo de 2019 16:27

Un correligionario de Donald Trump pide la destitución del presidente de EE.UU. por “conductas” que si cualquier otra persona hubiera realizado sería inculpada.

El representante republicano por Michigan, Justin Amash, consideró el sábado el proceder y las decisiones del mandatario estadounidense como las razones de su eventual “impeachment”, al tiempo que acusó al fiscal general, Bill Barr, de promover “deliberadamente” una idea errónea del contenido de la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de EE.UU. en 2016.

A través de una serie de tuits, Amash manifestó que “pocos miembros del Congreso han leído el informe sobre el caso Mueller, que identifica “varios ejemplos de conducta” de Trump que podrían ser considerados como “obstrucción de la justicia”.

“Indudablemente, cualquier persona que no sea el presidente de Estados Unidos sería inculpado si se tienen esas evidencias como base (…) contrario a la descripción hecha por Barr, el informe Mueller revela que el presidente Trump se involucró en acciones específicas y en un patrón de comportamiento que cumple con las condiciones de un impeachment”, expresó el mencionado congresista.

Indudablemente, cualquier persona que no sea el presidente de Estados Unidos sería inculpado si se tienen esas evidencias como base (…) contrario a la descripción hecha por Barr, el informe Mueller revela que el presidente Trump se involucró en acciones específicas y en un patrón de comportamiento que cumple con las condiciones de un impeachment”, expresó el congresista Justin Amash.

 

El fiscal Mueller en su informe de 450 páginas exculpó al magnate de sospechas de haber coludido con Moscú, pero después afirmó que hubo una serie de presiones ejercidas por parte Trump sobre la investigación. Trump consideró que había sido exonerado totalmente, no obstante, nunca ha dejado de tildar la pesquisa de “cacería de brujas”.

El inquilino de la Casa Blanca ha desmentido reiteradamente las acusaciones de que su campaña haya estado confabulada con Moscú y ha denunciado las pesquisas en curso, desatando críticas entre los legisladores demócratas y republicanos.

El Gobierno ruso, por su parte, ha rechazado en múltiple ocasiones toda implicación en el sistema político de EE.UU., y sostiene que las acusaciones no son más que una treta para distraer a la población de los graves problemas internos del país norteamericano.

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