• El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, en un discurso en Nueva Zelanda, 13 de mayo de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: jueves, 16 de mayo de 2019 17:10
Actualizada: viernes, 17 de mayo de 2019 6:22

La ONU advierte de la fuga de restos radioactivos de las pruebas nucleares que realizó EE.UU. en el océano Pacífico durante la Guerra Fría.

Según revelan ciertos informes, entre los años 1946 y 1958, Estados Unidos llevó a cabo más de 100 pruebas nucleares en las islas Marshall, en el océano Pacífico, cuyos efectos han sido devastadores.

Al respecto, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, ha alertado hoy jueves del riesgo de un eventual escape del material radiactivo desde una cúpula de hormigón que fue construida en la isla Runit, del atolón Enewetak (islas Marshall) para guardar los residuos de las pruebas atómicas de EE.UU. en la zona.

En un discurso que ha ofrecido en las islas de Fiyi, en la parte del sur del océano Pacífico, Guterres ha catalogado dicha estructura de “un ataúd” heredado de la Guerra Fría. Tras haber lamentado que dicha zona fue víctima del pasado, ha subrayado las consecuencias de los ensayos nucleares de EE.UU. en el Pacífico.

Esas consecuencias fueron dramática en lo relativo a la salud y el envenenamiento del agua en algunos lugares”, ha denunciado António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), respecto a las consecuencias de los ensayos nucleares de EE.UU. en el Pacífico durante la Guerra Fría.

 

“Esas consecuencias fueron dramática en lo relativo a la salud y el envenenamiento del agua en algunos lugares”, ha apostillado.

La estructura que ha mencionado Guterres se utilizó para la explosión de la bomba nuclear Cactus en la isla de Runit, en mayo de 1958. Años más tarde, enterraron en este cráter los residuos contaminados de decenas de pruebas nucleares. Como el fondo del cráter no fue recubierto con hormigón, se teme la fuga de material radiactivo. Por otra parte, la subida del nivel del mar, como consecuencia del calentamiento global, amenaza la estructura.  

Un informe publicado el pasado marzo por el diario estadounidense Daily Beast indica que EE.UU. realizó el 1 de marzo de 1954 en uno de los atolones más septentrionales de las Marshall su prueba más grande, denominada Castle Bravo, la cual fue 1000 veces más potente que la bomba que mató a 146 000 personas en la ciudad japonesa de Hiroshima.

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