• La explosión “Baker”, parte de una prueba nuclear de EE.UU. en el Atolón Bikini, en las Islas Marshal, la región de Micronesia, 25 de julio de 1946.
Publicada: viernes, 1 de marzo de 2019 10:11

​​​​​​​Un informe desvela que las pruebas nucleares que realizó EE.UU. en las Islas Marshall generaron cáncer y aborto para los pueblos de esta región.

Entre los años 1946 y 1958, EE.UU. llevó a cabo 67 pruebas nucleares en las Islas Marshall —en el océano Pacífico— sobre todo en el Atolón Bikini, indica un informe publicado esta semana por el diario estadounidense Daily Beast, y denuncia que los efectos de estos ensayos fueron horribles.

Conforme explica el reporte, cuando Ben H. Wyatt, el entonces comodoro de la Armada de EE.UU., reunió a los residentes del Atolón Bikini para pedirles que salieran temporalmente de su isla para que Washington pudiera probar una nueva arma llamada bomba atómica, estos aceptaron la solicitud, sin darse cuenta de lo que podría suceder.

Las pruebas, agrega, comenzaron el 1 de julio de 1946 con una bomba de 21 kilotones lanzada sobre Bikini —uno de los atolones más septentrionales de las Islas Marshall— y durante los 12 años siguientes EE.UU. continuó realizando sus pruebas bajo el pretexto de que estaba actuando “por el bien de la humanidad”.

Al respecto, el texto detalla que el poder explosivo de esta arma era tan enorme y casi impensable que, en promedio, alcanzó el equivalente a 1,6 de tamaño por día de la bomba atómica que lanzó Estados Unidos sobre la ciudad japonesa de Hiroshima.

 

Entre abril y agosto de 1958, Washington detonó repetidamente dos bombas nucleares en un solo día y realizó varios ensayos en días consecutivos, explotando 33 bombas atómicas, agrega, antes de aseverar que EE.UU. usaba nombres claves como Butternut, Aspen, Juniper y Rose, con el fin de tapar la ferocidad mortal de estas armas.

Según el informe, la prueba más grande de EE.UU., cuyo nombre en código fue Castle Bravo, se llevó a cabo el 1 de marzo de 1954 que fue 1000 veces más potente que la bomba que mató a 146 mil personas en Hiroshima.

Durante los años de las pruebas, casi un millar de isleños fueron trasladados a otras islas del archipiélago. El resultado de la prueba fue una enfermedad generalizada, abortos involuntarios e islas que hoy están oficialmente deshabitadas. Además, en décadas posteriores, aumentaron las tasas de cáncer de leucemia, tiroides, estómago, colon, lamenta.

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