La muerte de los ciudadanos Estadounidenses Rene Good y Jefrey Pitty en las calles de Minneapolis a manos de agentes federales marco un punto de inflexión en la respuesta social y política frente a operativos migratorios en Estados Unidos.
Las imágenes de los operativos federales cambiaron de ser sacados de los vecindarios a pedradas por los residentes como ocurrió en Oxnard el mes de junio, a disparar y matar en contra de todo aquel que consideren un peligro sin ningún tipo de consecuencia.
Lejos de intentar calmar el descontento social, las autoridades acusan a las víctimas de terrorismo doméstico a pesar de que las pruebas visuales son cuestionables.
Es la nueva frase de los agentes federales para intimidar a todo a todo aquel que este grabando sus operativos, algo que provoca risa en algunos, preo preocupación en notros que han venido documentando las acciones de los ofíciales.
El Departamento de Seguridad Nacional ha pedido a todos sus agentes recopilar información sobre cualquier persona que los grabe para someterlos a una investigación federal.
Lejos de tratarse de hechos aislados, los activistas denuncian una peligrosa y mortal estrategia deliberada por parte del gobierno para desarticular redes de apoyo comunitario en base a intimidación y así desalentar la vigilancia ciudadana.
El presidente y varios miembros de su gabinete ha dicho que los agentes tienen inmunidad, abogados con los que pude hablar sobre este tema, me comentaron que esta inmunidad es sólo temporal, que tarde o temprano tendrán que hacer frente a la justicia y que todos esos videos que se están grabando serán la prueba de sus crímenes.
Fernando Mejía, Los Ángeles.
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