• El presidente de EE.UU., Donald Trump, en la base Andrews de la Fuerza Aérea en el estado de Maryland (este), 20 de julio de 2018.
Publicada: sábado, 21 de julio de 2018 18:26

Derrocar el sistema político iraní ha sido un ‘deseo fallido’ de todos los Gobiernos de EE.UU. desde la Revolución Islámica, indica la revista Foreign Policy.

“Desde la victoria de la Revolución Islámica en 1979, el cambio de régimen en Irán ha sido un deseo de casi todas las Administraciones estadounidenses, enmascarado en diversos grados”, señala la publicación estadounidense en un artículo publicado el jueves. 

En él se detalla que funcionarios de la actual Administración, presidida por Donald Trump, como el consejero de Seguridad Nacional John Bolton, que abogaban por el hipotético “cambio de régimen” en Irán antes de entrar en la Casa Blanca, están ejerciendo una presión máxima sobre el país persa para desestabilizarlo.

Además, el texto recoge afirmaciones recientes del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, sobre la supuesta posibilidad de un “pronto derrocamiento de la República Islámica”, para contradecirlas reconociendo que “el Gobierno de Irán no es tan frágil como parece”.

Desde la victoria de la Revolución Islámica en 1979, el cambio de régimen en Irán ha sido un deseo de casi todas las Administraciones estadounidenses, enmascarado en diversos grados”, publica la revista estadounidense Foreign Policy.

 

Dos factores en particular apuntan a la durabilidad del actual liderazgo de Teherán: en primer lugar, durante las últimas cuatro décadas el Gobierno iraní ha demostrado que puede permanecer en el poder pese a la imposición de duras sanciones al país, subraya Foreign Policy.

“A pesar del poder de las sanciones secundarias de EE.UU. que atacan las exportaciones petroleras, el comercio internacional y las transacciones financieras de Irán, es poco probable que estas medidas sean tan efectivas como las vigentes antes del acuerdo nuclear, puesto que la comunidad internacional ya no está unida contra Irán”, agrega. No es probable que esta ronda de sanciones sea peor que lo que Irán ya ha soportado.

En esta misma línea, la publicación recuerda que Irán no dejó de enriquecer uranio ni siquiera en el momento más duro de los embargos, antes de firmarse el acuerdo nuclear de 2015 entre Teherán y el Grupo 5+1 entonces formado por EE.UU., China, Rusia, Francia y el Reino Unido, más Alemania.

En segundo lugar, la revista señala el error de los responsables de la Administración de Trump al interpretar las protestas de hace unos meses en Irán por la situación económica, y asevera que no se pueden relacionar con una oposición organizada capaz de derrocar el orden establecido.

Este mismo sábado, el Líder de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, ha denunciado la profunda hostilidad de Washington a Teherán y ha advertido de que lo único que satisfaría a EE.UU. sería recuperar la posición que tenía en el país antes de la Revolución Islámica de 1979.

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