La movilización se ha llevado a cabo frente a la embajada de Suiza en Teherán, que representa los intereses de Estados Unidos en el país persa, donde los indignados gritaron lemas como: “Muerte al derecho humano estadounidense”.
Los estudiantes iraníes, también, han denunciado el silencio de las sociedades occidentales, sobre todo la norteamericana, ante tal tragedia, que sucedió el pasado 10 de febrero en un apartamento cercano al campus de la Universidad de Carolina del Norte.
Deah Shaddy Barakat (23 años) y su esposa Yusor Mohammad (21) fueron asesinados en su casa, donde también se encontraba la hermana de Yusor, Razan Mohammad Abu-Salha (19). Más tarde, la policía arrestó a Craig Stephen Hicks, a quien se acusa de tres cargos de asesinato en primer grado.
De acuerdo con la Policía, el presunto autor de la matanza llevó a cabo el delito tras una discusión por el aparcamiento, pero los mensajes en Facebook de Hicks demuestran su carácter antirreligioso, ya que se definía a sí mismo como un “antiteísta” y contrario a musulmanes.
“Somos testigos de que los (países) occidentales convocan campañas por la muerte de los animales, pero mantienen silencio sobre la muerte de tres estudiantes musulmanes”, ha criticado uno de los presente en el acto.
“Lo ocurrido en Chapell Hill no fue un suceso aislado, sino el resultado de muchos años de islamofobia promovida por Washington”, ha comentado otro estudiante.

Las familias de las víctimas musulmanas asesinadas (como se ve en la imagen de arriba) han asegurado que se trata de un acto islamófobo y han pedido a las autoridades correspondientes investigar el incidente como un “crimen de odio”.
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