El 29 de enero, Donald Trump decretó “emergencia nacional” alegando que Cuba representa una “amenaza inusual y extraordinaria” por supuestamente albergar a grupos como Hezbolá y HAMAS.
A 66 años de bloqueo, se agrava la crisis con el corte de combustibles. Miguel Díaz-Canel atribuye esta medida a la “naturaleza fascista, criminal y genocida” de la élite gobernante en EE.UU.
Organizaciones solidarias con Cuba denunciaron que el fin último de Washington es doblegar a las naciones a sus intereses.
Durante el acto, diplomáticos y defensores de derechos humanos tildaron las “aventuras maléficas” de Trump como una agresión a la paz mundial.
La Embajada de Cuba en Bolivia reunió a movimientos de solidaridad que rechazaron el bloqueo por más de seis décadas impuesto por Estados Unidos: una política que viene agravando la situación que enfrenta el pueblo cubano.
Sdenka Saavedra, La Paz.
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