El general de brigada Aziz Nasirzade, durante la ceremonia este martes por el Día Nacional de la Tecnología Espacial en Teherán, ha subrayado que la exploración y el control del espacio se están convirtiendo en un eje central de la geopolítica actual.
“El espacio se ha convertido en un entorno que influye en las políticas de los gobernantes, y este impacto se incrementará en el futuro. (…) “La influencia del espacio ha impulsado la entrada de nuevos actores en este ámbito”.
Según Nasirzade, el motor que impulsa a estos actores es la tecnología: “Es la tecnología la que potencia el poder de un país, y quienes carecen de ella se quedan atrás”, ha acentuado.
Con todo, el ministro persa ha remarcado que “lo que es indiscutible es que el papel del espacio en diversos aspectos de la vida humana está aumentando día a día”.
En su intervención, el ministro también ha abordado el impacto del espacio en la gobernanza global, señalando que “el problema de interferencia en el sector de la gobernanza ha comenzado”. Al analizar los “acontecimientos recientes y los asuntos importantes de la política internacional”, Nasirzade ha asegurado que es evidente el creciente rol de la tecnología espacial en las decisiones globales.
En cuanto a las leyes espaciales, Nasirzade ha manifestado que, aunque se han aprobado regulaciones para este sector, “al igual que en otros ámbitos, como los conceptos de democracia y derechos humanos, las leyes espaciales son para todos, no para quienes ostentan el poder”.
En este sentido, el ministro iraní ha afirmado que “la soberanía de los países se está violando a través del espacio”, explicando que el dominio espacial se está convirtiendo en un terreno más de “competencia, confrontación, interacción, dominación y subyugación”, de la misma manera que lo han sido históricamente el aire, el mar y la tierra.
Refiriéndose a la publicación de algunos documentos nacionales y de seguridad por parte de grandes potencias, Nasirzadeh ha explicado que algunos de estos países han llegado a la conclusión de que “deben ejercer el poder a distancia, sin necesidad de presencia, y que este tipo de poder solo puede ejercerse a través del espacio”. Incluso, ha agregado que “existe la posibilidad de territorialización y expansión territorial a través del espacio, y estos son problemas que se plantean en el mundo actual”.
En este panorama, el ministro ha puesto de relieve que “todos los países, si quieren que su soberanía y gobernanza no se vean afectadas ni se vuelvan dependientes, deben actuar con fuerza [en el ámbito espacial] y compensar los retrasos rápidamente”. Además, Nasirzadeh ha hecho un llamado a acelerar el desarrollo tecnológico en el sector espacial, no solo a nivel gubernamental, sino también a nivel académico y científico.
“Todos los investigadores, académicos, profesores universitarios y estudiantes respetados (iraníes) deben trabajar en esta labor con esfuerzo y rapidez”, ha instado el ministro, para reducir las brechas tecnológicas y asegurar la soberanía del país en este nuevo campo de competencia global.
Irán entró por primera vez en el panorama espacial mundial en febrero de 2009, con el lanzamiento de su primer satélite de producción nacional, Omid (Esperanza), a bordo del cohete Safir. Diseñado para la investigación y las telecomunicaciones, Omid marcó el primer paso del país en el procesamiento de datos satelitales.
Desde entonces, Irán ha logrado avances significativos y dar pasos gigantescos en su programa espacial civil, lanzando con éxito varios satélites más a pesar de las sanciones impuestas por los países occidentales en los últimos años. El país se encuentra entre los 10 principales países del mundo capaces de desarrollar y lanzar satélites.
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