• El líder norcoreano Kim Jong-un (dcha.) y el presidente surcoreano Moon Jae-in, hablan en una pasarela en la zona desmilitarizada, 27 de abril de 2018.
Publicada: sábado, 13 de junio de 2020 13:47
Actualizada: sábado, 13 de junio de 2020 20:46

Corea del Norte ha advertido a su vecino del Sur de “días dolorosaos” por no impedir el envío de folletos propagandísticos y deja claro que ya no confía en Seúl.

El jefe del Departamento del Frente Unido norcoreano, Kim Yong-chol,ha criticado este sábado enérgicamente la mala gestión de las autoridades surcoreanas ante el envío de volantes anti-Pyongyang por parte de los desertores norcoreanos en la frontera común.

El funcionario ha denunciado que el Gobierno surcoreano no ha dado ni un paso en práctica para resolver este asunto, por lo que Pyongyang no quiere “enfrentarse cara a cara” con Seúl.

El reciente incidente ha hecho pedazos la confianza en las autoridades de Corea del Sur de la que hemos hecho tanto esfuerzo para construir. (…) A partir de ahora, el tiempo será, de hecho, lamentable y doloroso para las autoridades surcoreanas”, ha señalado.

 

Entretanto, el director general de la Cancillería norcoreana para Asuntos de Estados Unidos, Kwon Jong-gun, ha señalado que Seúl ya no está cualificado para hablar sobre el proceso de la desnuclearización y los diálogos con EE.UU., pues, debería dejar de decir tonterías.

Hablar con el Sur sobre desnuclearización es como eructar tras beber agua.  (…) Ni tienen cualificación alguna para hablar con nosotros ni están en posición de meter las narices en cualquier conversación que tengamos al respecto con Estados Unidos”, ha censurado.

El ultimátum de Kwon es en respuesta a un funcionario del Ministerio de Exteriores del Sur que dijo a periodistas que Seúl seguirá con sus esfuerzos para mejorar las relaciones intercoreanas y reactivar las negociaciones nucleares entre Pyongyang y Washington.

Las autoridades norcoreanas acusan a Seúl de permitir que los desertores lancen panfletos y globos con folletos críticos al líder norcoreano, Kim Jong-un, desde el Sur hacia el Norte. Pyongyang acusa al Gobierno de Corea del Sur de secundar tales acciones, pero Seúl lo desmiente.

Al respecto, Kim Yo-jong, la hermana del líder norcoreano, advirtió el pasado jueves a Corea del Sur de que Pyongyang se retiraría de una serie de acuerdos, incluido el pacto militar de 2008, si no detiene el envío de panfletos en la frontera.

Los dos vecinos de la península coreana se encuentran en “una guerra técnica” desde el fin del conflicto armado que los enfrentó entre 1950 y 1953, y acabó con un armisticio en lugar de un tratado de paz.

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