China ha reiterado este miércoles su firme oposición a Estados Unidos por su creciente apoyo militar a Taiwán, antes de la reunión entre el presidente estadouniodense con su par chino, Xi Jinping, en Pekín, advirtiendo a Washington que respete sus compromisos de larga data en el marco de la política de “Una sola China”.
Trump estará en Pekín del 13 al 15 de mayo en una visita oficial, la primera de un presidente estadounidense desde 2017, cuando el propio Trump se reunió con Xi Jinping durante su primer mandato.
China tiene soberanía sobre Taiwán y, bajo la política de “Una sola China”, casi todos los países, incluidos los Estados Unidos, reconocen esa soberanía.
Se prevé que la disputa sobre Taiwán domine las conversaciones entre los dos líderes, después de que la Administración Trump aprobara en diciembre un paquete de armas de 11 000 millones de dólares para la isla autogobernada, el mayor de la historia.
Los funcionarios chinos recalcaron que Taiwán sigue siendo un asunto puramente interno y condenaron toda cooperación militar entre la isla y Washington, con quien no mantiene relaciones diplomáticas formales.
Zhang Han, el portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado chino, durante una rueda de prensa en Pekín, ha declarado que China “se opone firmemente a que Estados Unidos establezca cualquier tipo de vínculo militar con la región china de Taiwán, y se opone firmemente a que Estados Unidos venda armas a dicha región. Esta postura es coherente e inequívoca”, ha agregado.
Tras describir a Taiwán como el “núcleo de los intereses fundamentales de China”, Zhang ha afirmado que “Estados Unidos estaba obligado a respetar los compromisos previos adquiridos con Pekín”.
En otro momento de sus declaraciones del miércoles, Zhang ha recalcado que Taiwán “nunca ha sido, ni será jamás, un país”.
“Nuestra determinación de oponernos a la independencia de Taiwán es tan firme como una roca, y nuestra capacidad para aplastar la independencia de Taiwán es inquebrantable”, ha agregado.
China considera a Taiwán parte inseparable de su territorio bajo el principio de “una sola China”, y ha reiterado que cualquier intento de independencia será castigado. Pekín acusa a Washington de cruzar su “línea roja” y de fomentar la inestabilidad regional con sus ventas de armas y apoyo militar a la isla.
ght/tqi
