• El exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
Publicada: domingo, 28 de febrero de 2016 9:41

Expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, descartó estar involucrado en el caso de corrupción de Petrobras, y aseveró que si el PT lo ve necesario, será el candidato a la Presidencia de 2018.

Lula da Silva negó el sábado ser propietario de tres departamentos en el edificio Solaris, en la localidad de Guarujá, en la ciudad suroriental de Sao Paulo, donde se considera uno de los inmuebles que están siendo investigados por la Justicia como "sospechosos" en el marco de la "Operación Lava Jato" (lavadero de autos), en la que se investiga la red de sobornos en la petrolera estatal Petrobras.

Durante la fiesta de celebración del 36º aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores (PT) realizada en la ciudad de Río de Janeiro (sureste), el exdignatario brasileño explicó que su amigo Jacó Bittar había comprado el triplex, con el que llegó a un acuerdo para que la familia de Lula da Silva pueda utilizar el inmueble cuando él dejara la Presidencia.

Piensan que, con esa persecución, me van a sacar de la lucha. No conocen al PT. Si quieren derrotarme, no lo van a hacer mintiendo (…) Tendrán que enfrentarse a mí en las calles, conversando con el pueblo brasileño. Si quieren volver al poder, tendrán que aprender a ser democráticos, a disputar elecciones y a acatar el resultado", indicó el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva

El caso de corrupción de Petrobras ha causado un grave daño a la imagen del Gobierno y de sus aliados. Tres exdiputados de diferentes partidos del país, el tesorero del gobernante PT y el exdirector de Servicios de la citada petrolera, son algunas personas detenidas por su supuesta participación en la red de corrupción en Petrobras.

"Piensan que, con esa persecución, me van a sacar de la lucha. No conocen al PT. Si quieren derrotarme, no lo van a hacer mintiendo (…) Tendrán que enfrentarse a mí en las calles, conversando con el pueblo brasileño. Si quieren volver al poder, tendrán que aprender a ser democráticos, a disputar elecciones y a acatar el resultado", indicó el exmandatario.

En ese sentido, aseveró que si el Partido de los Trabajadores lo considera importante, él se postulará en las próximas elecciones presidenciales que se celebrarán en el año 2018 en el gigante sudamericano. "Si quieren, que se preparen para 2018. Afilen sus garras y disputemos democráticamente", dijo a la oposición.

Aprovechó además para reiterar su respaldo a la actual mandataria, Dilma Rousseff: "Aunque tenga diferencias en alguna cosa, Dilma tiene que tener la certeza de que su lado es este. Ella nos necesita para sobrevivir a los ataques que está sufriendo en el Congreso Nacional por nuestros adversarios".

El 15 de diciembre, la Policía Federal de Brasil registró la residencia oficial y particular de Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados, después de que la Fiscalía exigiera conseguir evidencias que confirmen su presunta participación en el escándalo de Petrobras. Según cifras oficiales, Cunha recibió 5 millones de dólares en sobornos como parte de las prácticas ilícitas dentro de la petrolera estatal.

El presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Eduardo Cunha.

 

Más tarde, Cunha, para evitar el voto en su contra en el Consejo de Ética por parte del partido gobernante, amenazó con un procedimiento de destitución contra la presidenta del país, y aceptó dar trámite a una petición de partidos de la oposición para enjuiciar a Rousseff por los "delitos de responsabilidad" que supuestamente cometió al avalar unas maniobras contables con las que el Gobierno maquilló sus malas cuentas fiscales en 2014 y 2015.

El trámite para abrir un juicio político contra la presidenta quedó paralizado tras la decisión de la Corte Suprema de ordenar a la Cámara Baja que reinicie todo el trámite por "errores de procedimiento" en sus fases iniciales. Sin embargo, el pasado diciembre, Cunha, aseveró que el juicio político contra la jefa de Estado se celebrará en 2016.

bhr/rha/msf

Comentarios