“Nos reuniremos en gran número en el Ayuntamiento y todo irá mucho mejor si la policía trabaja con nosotros para facilitar una marcha pacífica”, ha afirmado este martes el portavoz del grupo propalestino Josh Lees y ha pedido a la policía que permita la marcha pacífica desde el Ayuntamiento hasta el Parlamento estatal el 9 de febrero, como parte de una serie de movilizaciones nacionales.
Previamente, en la misma jornada, el comisionado de policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon, extendió la restricción a las protestas por 14 días más, afirmando que la visita de Herzog fue un “factor” determinante en esa decisión. “Tengo que equilibrar el nivel de animosidad por su visita con la necesidad de seguridad para la comunidad, y lo hemos hecho”.
El presidente israelí, invitado por el primer ministro australiano, Anthony Albanese, tras el atentado terrorista de Bondi, visitará Australia durante cuatro días.
Según la nueva regulación, las protestas bajo el Formulario 1 están prohibidas en ciertas áreas, incluyendo el Ayuntamiento y partes del Distrito Central de Negocios (CBD, por sus siglas en inglés) y los suburbios del este, con el objetivo de proteger la seguridad pública.
🇦🇺Manifestantes en Sídney rechazan la visita del presidente !sr@el!
— HispanTV (@Nexo_Latino) February 2, 2026
“Los criminales de guerra no son bienvenidos aquí” y “Herzog no es bienvenido aquí”.
🔼Así lo clama una multitud en Sídney, Australia, durante las protestas contra la visita del presidente !sr@el!, Isaac Herzog. pic.twitter.com/4yq6vNHrsQ
Lees, por su parte, ha sostenido que no ha habido incidentes de seguridad en manifestaciones propalestinas casi semanales durante los últimos dos años. “La gente debería tener derecho a marchar contra alguien que haya incitado al genocidio”, ha subrayado.
Una comisión de la ONU concluyó en septiembre de 2025 que Israel había cometido genocidio en Gaza, señalando que Herzog, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el entonces ministro de asuntos militares Yoav Gallant “incitaron a la comisión de genocidio”.
El ministerio de asuntos exteriores israelí rechazó el informe, calificándolo de “distorsionado y falso” y acusando al movimiento palestino HAMAS de manipular los hechos. Herzog, por su parte, calificó la acusación de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) como “una forma de difamación de sangre” y defendió su declaración de 2023 sobre los ataques del 7 de octubre, aclarando que Israel respeta el derecho internacional y que no hay excusa para matar civiles inocentes.
La guerra genocida lanzada por Israel en octubre de 2023, con apoyo directo de Estados Unidos, ha dejado más de 71 800 muertos y más de 171 500 heridos, la mayoría mujeres y niños, y ha destruido alrededor del 90 % de la infraestructura civil de Gaza.
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