En un comunicado titulado “Llamamiento global a protestas y campañas de presión contra la agresión y el genocidio continuos contra nuestro pueblo palestino en la Franja de Gaza”, el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) ha descrito la actual fase de la ofensiva israelí como una escalada de ataques deliberados contra la población civil y la infraestructura básica de un territorio sometido a asedio prolongado.
HAMAS ha denunciado que el régimen israelí continúa sus “brutales incursiones y bombardeos”, que incluyen la destrucción de viviendas y tiendas de campaña de civiles desarmados, agravando de forma intencionada la crisis humanitaria en el enclave palestino.
El movimiento ha responsabilizado directamente al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y a su gabinete de “socavar deliberadamente los esfuerzos diplomáticos” y de violar de manera sistemática los compromisos asumidos ante los mediadores internacionales. “El gabinete del criminal de guerra Netanyahu persiste en incumplir diariamente el acuerdo de alto el fuego, eludir sus obligaciones y mostrar un desprecio flagrante por el derecho internacional, las normas humanitarias y los valores universales”, ha sostenido.
Ha advertido asimismo que estas violaciones representan una “amenaza directa” al proceso político y obstaculizan los esfuerzos para mejorar la seguridad y aliviar la grave situación humanitaria en el territorio.
En su comunicado, HAMAS ha instado a los pueblos del mundo árabe e islámico, así como a la comunidad internacional, a organizar marchas y concentraciones en ciudades y capitales de todo el mundo para protestar contra la ofensiva israelí. “Llamamos a una acción inmediata y sostenida en solidaridad con nuestro pueblo y su causa justa, para que la voz de la conciencia global se alce contra la ocupación, la agresión y el genocidio en Gaza”, se lee en su mensaje.
El movimiento palestino ha enfatizado que el silencio internacional equivale a complicidad y ha reclamado una presión popular sostenida para obligar a Israel a cesar las hostilidades, respetar el alto el fuego y permitir el ingreso de ayuda humanitaria y el inicio de la reconstrucción.
El llamamiento se produce en medio de una creciente indignación internacional por la situación en Gaza, donde los bombardeos continuos, el desplazamiento masivo de la población y la escasez crítica de alimentos, agua y medicamentos siguen afectando gravemente a la población civil.
Israel y HAMAS alcanzaron a comienzos de octubre del año pasado un alto el fuego mediado por Estados Unidos, en el marco de un plan impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump, con el objetivo declarado de poner fin a la ofensiva israelí iniciada en octubre de 2023. No obstante, HAMAS afirma que Israel ha vulnerado repetidamente el acuerdo mediante nuevos ataques aéreos y operaciones militares en Gaza.
Las autoridades gazatíes elevaron el domingo a 526 la cifra de los muertos y a 1447 la de los heridos por los ataques israelíes desde el inicio del alto el fuego en octubre pasado, mientras que cifraron en 71 803 los fallecidos y en 171 570 los heridos desde la ofensiva lanzada por Israel contra la franja desde el 7 de octubre de 2023.
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