• Soldados israelíes cerca de un sistema antimisiles Cúpula de Hierro en la ocupada Palestina, 11 de mayo de 2021. (Foto: AFP)
Publicada: martes, 15 de junio de 2021 5:59

El ejército israelí despliega más sistemas antimisiles cerca de Gaza, después de que el nuevo gabinete aprobara la celebración de la polémica marcha de banderas.

El nuevo gabinete del régimen israelí aprobó el lunes la celebración de la llamada ‘marcha de banderas’ en la ocupada Al-Quds (Jerusalén), un paso que corre el riesgo de inflamar las tensiones con los palestinos horas después de que Benjamín Netanyahu entregó el poder al nuevo primer ministro, Naftali Bennett.

En la citada marcha, prevista para este martes en apoyo a los intentos del régimen israelí por impulsar la limpieza étnica de los palestinos, grupos de extrema derecha israelíes desfilarán dentro y alrededor de la Ciudad Vieja de Al-Quds, donde las tensiones se han mantenido altas desde los 11 días de enfrentamientos bélicos entre Israel y la Resistencia palestina el pasado mayo.

Ante tal coyuntura y tras las advertencias lanzadas por la Resistencia palestina al respecto, el ejército del régimen de ocupación de Tel Aviv ha desplegado más sistemas de defensa antimisiles Cúpula de Hierro cerca de la asediada Franja de Gaza por temor a una respuesta de los palestinos.

Tal y como alerta el diario israelí Haaretz, la situación en el enclave costero sigue siendo sensible y el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) está listo a un conflicto en caso de una provocación.

 

La marcha de los colonos israelíes estaba programada para realizarse en el denominado Día de Jerusalén en mayo, pero se suspendió debido a las preocupaciones de seguridad y las tensiones en los territorios ocupados.

Del 10 al 21 de mayo, el mundo fue testigo de otra escalada en la ofensiva militar de Israel contra la Franja de Gaza. Ante los constantes ataques de represalia de palestinos, el régimen de ocupación de Tel Aviv aceptó el 21 de mayo “sin condiciones” un cese bilateral de las hostilidades con la Resistencia palestina, que considera la tregua como un fracaso para el régimen de Tel Aviv.

Los grupos de Resistencia palestinos habían advertido de las consecuencias de la celebración de esta marcha considerándola un “acto de agresión”.

ftn/ncl/mkh