La compañía estadounidense Boeing anunció el miércoles que a finales del mes en curso iniciará la entrega de los helicópteros, con capacidad de ser equipados con misiles Fuego Infernal (Hellfire), lanzacohetes, mini pistolas y ametralladoras.
El Ejército estadounidense firmó con Boeing en agosto de 2014 un contrato por 234 millones de dólares para construir helicópteros AH-6i para la monarquía árabe. Los aparatos han sido construidos en una planta de producción en la ciudad de Mesa, en el estado de Arizona (sur de EE.UU.).
La entrega de las aeronaves ha provocado incertidumbre, después de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) publicara el pasado jueves un informe sobre las atrocidades que Arabia Saudí y sus aliados están cometiendo contra los niños yemeníes —tortura, asesinatos, mutilaciones— en su ofensiva contra Yemen. Denuncias que llevaron al ente internacional, en un principio, a incluir en su lista negra a la coalición, que lidera Arabia Saudí, contra Yemen.
La ONU tomó esa medida mientras que en EE.UU. rige una ley llamada Leahy, cuyo marco jurídico impide la ayuda militar estadounidense a los países extranjeros que cometan violaciones graves de los derechos humanos, especialmente aquellos países mencionados en los informes de la ONU.
Esta prohibición se extiende a la aprobación de la venta de armas a Estados extranjeros por parte de contratistas privados de Estados Unidos, lo que impediría la lucrativa venta de armas de Washington a Riad.
Sin embargo, el lunes, la ONU quitó a Arabia Saudí de su lista negra, decisión que fue objeto de varias críticas de los grupos de derechos humanos, incluidos la Amnistía Internacional (AI), Oxfam y Human Rights Watch (HRW, por sus siglas en inglés).
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