Según un informe del periódico hebreo Yediot Ahronoth, el puerto estaba “casi completamente paralizado”, con estibadores llegando a diario a los atracaderos vacíos, ya que los buques comerciales no logran llegar al puerto, debido a que los yemeníes interrumpen las rutas marítimas del mar Rojo.
“Los ingresos del puerto, que anteriormente rondaban los 74 millones de dólares anuales, se han reducido a casi cero”, escribió el diario israelí.
La crisis operativa se remonta a noviembre de 2023, cuando las Fuerzas Armadas de Yemen incautaron un buque con destino al puerto de Eilat (Umm al-Rashrash).
La incautación se produjo como parte de las operaciones que los militares y el movimiento de resistencia popular Ansarolá de Yemen habían iniciado en apoyo a los palestinos de la Franja de Gaza, víctimas de una guerra de genocidio por parte del régimen israelí.
Desde entonces, el tráfico marítimo no se ha recuperado, en medio de los ataques dirigidos contra buques israelíes, así como contra embarcaciones que viajan hacia o desde puertos en los territorios ocupados.
La interrupción marcó un fuerte revés para el puerto, que solía manejar grandes volúmenes de carga. De hecho, Eilat experimentaba un crecimiento significativo. Solo en octubre de 2024, el puerto, según se informa, gestionó alrededor de 150 000 vehículos. En aquel momento, las autoridades israelíes incluso consideraron ampliar su papel para apoyar puertos mediterráneos como los ocupados Haifa y Ashdod, que se enfrentaban a la amenaza de cohetes de represalia lanzados por el movimiento de resistencia HAMAS en Gaza.
Sin embargo, los medios afirmaron que la intervención de Yemen en apoyo a los palestinos “lo cambió todo”, deteniendo así la actividad en Eilat.
Batya Zafarani, vicepresidenta financiera del puerto, confirmó a Yediot Ahronoth que la situación se deterioró rápidamente tras la incautación del barco, el 19 de noviembre de 2023, que se dirigía al puerto.
Las autoridades portuarias han pedido repetidamente al régimen de Tel Aviv que intervenga, pero afirman que no se ha materializado ningún apoyo efectivo.
En julio de 2025, el director ejecutivo de Eilat, Gideon Golber, advirtió en declaraciones a The Times of Israel que el cierre del puerto representaría un golpe sin precedentes.
“El cierre de un puerto marítimo estratégico… representaría un enorme éxito internacional para los hutíes (Ansarolá), un logro que ninguno de nuestros enemigos ha logrado jamás”, declaró Golber en aquel momento.
El lunes, el presidente de la junta directiva del puerto de Eilat y director ejecutivo del Grupo Neqsh, Avi Hormaro, afirmó que el régimen había abandonado el puerto y añadió que quienes lanzaron los ataques de represalia ahora estaban “decidiendo” si Tel Aviv podía operar el puerto o no.
“Nosotros no gestionamos el mar Rojo”, añadió, citando las repercusiones de las huelgas de solidaridad que habían impulsado a los barcos que buscaban llegar a los territorios a navegar por el sur de África, con un gran coste para la economía del régimen.
Desde noviembre de 2023, Yemen ha efectuado una serie de operaciones contra el régimen israelí, atacando con drones y misiles objetivos vitales israelíes en los territorios palestinos ocupados y los barcos vinculados a Israel en los mares que rodean la Península arábiga, en respuesta a la brutal campaña militar que Israel ha desatado en Gaza desde octubre de 2023.
ncl
