Según un informe publicado el lunes, los equipos de rescate llevaron a cabo un total de 1711 operaciones técnicas de salvamento y evacuación en los lugares atacados desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
El informe señala que 125 630 unidades no militares han resultado dañadas en todo el país como consecuencia de los ataques, incluidas 100 000 viviendas y unas 24 000 unidades comerciales.
Desde el inicio de la tercera gu3rr4 de 4gre3sión, los socorristas de la Media Luna Roja de Irán llevaron a cabo 1711 operaciones de rescate técnico y desescombro en los lugares afectados por los 4t4qu3s aéreos, pic.twitter.com/ypZ369c8O8
— HispanTV (@Nexo_Latino) April 13, 2026
Algunas de estas estructuras han sido completamente destruidas, mientras que otras han sufrido daños graves.
La organización añadió que se están recopilando y completando documentos de respaldo para presentarlos ante organismos internacionales, con el fin de registrar con precisión y dar seguimiento a los distintos aspectos de los crímenes atribuidos a Estados Unidos e Israel.
🚨 Irán: Más de 125.000 unidades civiles dañadas en los ataques de EEUU e Israel
— HispanTV (@Nexo_Latino) April 10, 2026
El presidente de la Sociedad de la Media Luna Roja de Irán:
🏠 100.000 viviendas destruidas o dañadas
🏢 23.500 establecimientos comerciales afectados
🏥 339 centros sanitarios dañados pic.twitter.com/tuhhTvnvag
Asimismo, indicó que 339 centros médicos —entre hospitales, farmacias, laboratorios, centros de salud y unidades de emergencia— han sido atacados durante la guerra. Algunos quedaron temporalmente fuera de servicio, mientras que otros reanudaron sus actividades de inmediato.
Por su parte, el jefe de la Organización de Emergencias de Irán, Mayid Miadfar, declaró el domingo que al menos 258 mujeres y 221 menores de 18 años han perdido la vida en los ataques.
Añadió que 18 niños menores de cinco años figuran también entre las víctimas mortales de la ofensiva.
Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero una campaña militar no provocada contra Irán, en la que murieron el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, así como varios altos mandos militares, pese a que se mantenían negociaciones indirectas entre Teherán y Washington sobre el programa nuclear pacífico iraní.
La agresión ha consistido en una serie de ataques intensivos contra instalaciones militares y civiles en todo el país, causando numerosas víctimas y daños generalizados en infraestructuras.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo oleadas de operaciones de represalia con misiles y drones contra intereses estadounidenses en Asia Occidental y posiciones israelíes en los territorios ocupados.
hnb
