La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA, por sus siglas en inglés) revisó varias veces el número de muertos imputados al ciclón, después de un primer balance de 44 muertos no confirmados.
Vanuatu y sus 270.000 habitantes sufrieron la noche del 13 al 14 de marzo los embates del ciclón de Pam, una tempestad de categoría 5 sobre 5, con ráfagas superiores a 320 km/h.
Unas 166.000 personas se vieron afectadas en 22 de las 80 islas que componen el archipiélago.
"Los primeros informes confirman la destrucción de un 20 a 90% de viviendas, escuelas, dispensarios, iglesias y cultivos en esas 22 islas", indicó la OCHA.
Gran número de damnificados seguían careciendo de cobijo, agua potable y víveres.
A su vez la vocera del Fondo de Naciones Unidos para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), Alice Clements, alertó sobre la detección de un brote de sarampión en Vanuatu, el cual pudiera propagarse ante los destrozos causados por el meteoro.
mah/hnb
