• La OMS suspende el uso de la hidroxiloroquina mientras investigan sus efectos adversos en el tratamiento contra la COVID-19.
Publicada: martes, 26 de mayo de 2020 9:24

La OMS suspende temporalmente los ensayos clínicos con hidroxicloroquina que realizaba en varios países contra la COVID-19, como medida de precaución.

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, anunció el lunes la suspensión temporal de la hidroxicloroquina, el medicamento antipalúdico para tratar la COVID-19 atendiendo a las advertencias de varios expertos médicos.

En una conferencia de prensa, Adhanom Ghebreyesus dijo que en una investigación publicada la semana pasada se cuestiona los resultados de la hidroxicloroquina y se alerta de los efectos contraproducentes del medicamento, por lo que se ha decidido hacer una pausa temporal en el uso de este remedio en su ensayo clínico global.

Dicha investigación publicada en The Lancet analizó a más de 96 000 pacientes de 671 hospitales del mundo donde se utilizó cloroquina y su derivado hidroxicloroquina como posible tratamiento contra el coronavirus. La conclusión, que ha motivado la decisión de la OMS, es que ninguno de estos compuestos aporta beneficio alguno a los enfermos hospitalizados por la COVID-19, sino que aumentan el riesgo de sufrir arritmias y de morir.

Estos remedios son utilizados para la malaria y otras enfermedades autoinmunes, sin embargo, y pese a las escasas evidencias de su utilidad, el presidente de EE.UU., Donald Trump, y su par brasileño, Jair Bolsonaro, apostaron por estas medicinas y han provocado una alta demanda internacional sin pruebas científicas sobre su efectividad.

Trump anunció el 18 de mayo que estaba tomando hidroxicloroquina, aunque no dio positivo por COVID-19. Su propia Administración advirtió que el medicamento puede tener efectos secundarios mortales.

Después de la declaración de Trump, tanto la Agencia Europea de Medicamentos como la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU (FDA, por sus siglas en inglés) advirtieron a los profesionales de la salud que el medicamento no debe usarse para tratar la COVID-19 fuera del hospital o los entornos de investigación debido a numerosos efectos secundarios graves que en algunos casos pueden ser fatales.

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