La profunda crisis fiscal y económica que atraviesa Puerto Rico ha entrado en una fase sin precedentes. La agencia de calificación de riesgo Moody’s declaró al territorio caribeño en cesación de pagos de su deuda pública por primera vez en la historia.
La severa falta de liquidez en las arcas del Estado forzó al Gobierno a incumplir este 3 de agosto con el desembolso de 58 millones de dólares a bonistas, cuyos títulos están mayoritariamente en manos de los habitantes del territorio caribeño. El oficialismo minimizó la histórica situación en tanto la noticia se esparcía como reguero de pólvora en los mercados internacionales.
Con una deuda pública total de alrededor de 70 mil millones de dólares, un desempleo del 12 % y un masivo éxodo de ciudadanos, el gobernador, Alejandro García Padilla, indicó que la economía se enfrenta a una “espiral mortal”.
Por su parte los economistas explican que parte de este impago surge como consecuencia que la pronunciada caída en la actividad económica a través de los años, ha socavado los ingresos del fisco.
La inédita situación de impago ha despertado dudas e incertidumbre no sólo a nivel internacional sino también a nivel doméstico. Ahora todas las miradas apuntan a ver si el Gobierno podrá o no enfrentar el resto de los vencimientos de deuda que operan en agosto por alrededor de 667 millones de dólares.
Carlos Rubén Rodríguez, San Juan.
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