El portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Ebrahim Rezai, ha anunciado el lunes las condiciones planteadas por Irán para alcanzar un acuerdo con Estados Unidos que ponga fin a la guerra, citando al vicecanciller para Asuntos Jurídicos e Internacionales de Irán, Kazem Qaribabadi con los miembros de dicha comisión.
“Qaribabadi subraya que, en cualquier posible acuerdo, [debe estipularse que] la guerra debe terminar en todos los frentes, incluido el Líbano, las fuerzas estadounidenses deben retirarse de la región que rodea a Irán, el bloqueo naval debe levantarse, las sanciones deben cancelarse y los activos iraníes deben ser liberados”, ha informado.
El viceministro de Asuntos Exteriores también ha puesto de relieve que fue Estados Unidos quien solicitó un alto el fuego y negociaciones, y que la República Islámica nunca buscó negociar con Washington durante esta guerra.
“También se hizo hincapié en que la República Islámica de Irán es la vencedora definitiva de la guerra de 40 días, y que Estados Unidos y el régimen sionista fueron derrotados”, ha recalcado Qaribabadi.
La República Islámica ha enviado su última propuesta a la parte estadounidense y que aún no ha recibido una respuesta oficial, según el funcionario iraní.
Por su parte, los miembros de la Comisión presentaron sus sugerencias durante la sesión e hicieron hincapié en que el equipo negociador de Irán no debería renunciar a las demandas legítimas de la nación iraní y debería negociar “desde una posición de victoria”.
Tras recordar el incumplimiento de Estados Unidos en las previas negociaciones, incluida su retirada del acuerdo nuclear de 2015, conocido como Plan Integral de Acción Conjunta (PAIC o JCPOA, en inglés), han instado a los negociadores iraníes a continuar gestionando el estrecho de Ormuz yque se reconozca oficialmente este papel.
También han insistido en la necesidad de buscar justicia por el asesinato del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en foros y tribunales internacionales, afirmando que “la diplomacia debe utilizarse para estabilizar las capacidades resultantes de la guerra”.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una nueva ronda de agresión aérea contra Irán, unos ocho meses después de haber llevado a cabo otros ataques no provocados contra el país.
En respuesta, Irán comenzó a tomar represalias rápidamente contra los ataques lanzando andanadas de misiles y ataques con drones contra los territorios ocupados por Israel, así como contra bases e intereses estadounidenses en países de la región.
El 8 de abril entró en vigor un alto el fuego temporal entre Irán y Estados Unidos, mediado por Pakistán. Sin embargo, las posteriores negociaciones de paz en Islamabad se estancaron debido a las exigencias maximalistas de Washington y su insistencia en posturas irrazonables.
msr/tmv
