El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, instó a los estados del Golfo Pérsico a dejar de intentar “tomar prestada” la seguridad de potencias extrarregionales, subrayando que la presencia militar de Estados Unidos en la región solo genera inestabilidad y pone en peligro a los propios países que albergan esas bases.
Baqai realizó estas declaraciones en una entrevista exclusiva para el programa Unscripted de Press TV, el lunes, reafirmando la posición histórica de Teherán de que la seguridad genuina y duradera en el Golfo Pérsico solo puede lograrse mediante la cooperación indígena entre los estados regionales, sin interferencia externa alguna.
“La presencia militar estadounidense en la región es una carga y no aporta más que inseguridad”, afirmó el portavoz, señalando cómo las bases estadounidenses han expuesto repetidamente a los países anfitriones a riesgos innecesarios, en lugar de brindar verdadera protección.
El vocero instó a los países vecinos a fomentar un diálogo constructivo y establecer mecanismos de seguridad regional conjunta, enfatizando que la República Islámica no alberga hostilidad alguna hacia los estados árabes del Golfo Pérsico y que está plenamente comprometida con la construcción de relaciones sólidas, respetuosas y mutuamente beneficiosas, basadas en la soberanía y los intereses compartidos.
“Los iraníes nunca se rinden ante la presión”, subrayó Baqai, destacando la determinación de la República Islámica de defender su integridad territorial y sus intereses nacionales frente a cualquier amenaza o agresión externa.
El portavoz aclaró que cualquier medida defensiva tomada por Irán está estricta y precisamente dirigida contra activos y bases estadounidenses que se utilizan activamente para lanzar agresiones contra la República Islámica, y en ningún caso está orientada contra los países de la región.
Esta política, explicó, refleja el firme compromiso de Teherán de evitar una escalada con sus vecinos, al tiempo que confronta la verdadera raíz de la inestabilidad regional: el aventurerismo extranjero.
Baqai detalla el enfoque constructivo de Irán en la diplomacia con EEUU
En otras partes de sus declaraciones, el vocero del Ministerio de Exteriores iraní explicó el enfoque cauteloso pero constructivo de Teherán en la diplomacia con Washington.
Indicó que Irán negocia “en un clima de desconfianza y sospecha extremas hacia Estados Unidos”, citando las agresiones no provocadas de EE.UU. contra Irán en junio del año pasado y el 28 de febrero, incluso mientras se desarrollaban negociaciones.
“No podemos olvidar esta mala experiencia”, dijo, añadiendo que Irán debe mantenerse “muy alerta” durante los procesos diplomáticos.
“Así que, mientras estamos en estos procesos diplomáticos, debemos estar muy atentos al enfoque de Estados Unidos respecto a las negociaciones en su conjunto”, recalcó.
Por el momento, Teherán ha decidido concentrarse en poner fin a la guerra en lugar de perder tiempo en asuntos excesivamente complicados.
Basándose en experiencias pasadas, “decidimos no perder tiempo en cuestiones que ya demostraron ser tan complejas que no pudimos alcanzar acuerdos”, explicó.
Apostilló que la prioridad actual de Irán es clara: “Por ahora, hemos decidido enfocarnos en terminar la guerra, porque es un asunto que preocupa a todas las regiones, a nuestra nación y a la comunidad internacional”.
Baqai enfatizó que, si los estadounidenses “realmente están comprometidos con la diplomacia, deben aprovechar esta oportunidad”, ya que “el mundo entero espera que muestren un mínimo de buena fe”.
Asimismo, advirtió que la comunidad internacional “hará responsable a Estados Unidos por las consecuencias de la guerra impuesta a Irán y a la región, porque todos saben que fue una guerra elegida por la administración estadounidense”, cuyo “movimiento imprudente” tiene repercusiones a nivel global.
Las declaraciones del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores coinciden con la postura diplomática consistente de Irán en los últimos meses. Los estados árabes del Golfo Pérsico que continúan albergando instalaciones militares estadounidenses han llegado a comprender cada vez más que tal presencia no garantiza estabilidad, sino que los convierte en blancos vulnerables en medio de la agresión sostenida de EE.UU. e Israel contra la región.
Funcionarios iraníes han descrito repetidamente a estos países anfitriones como los verdaderos perdedores en cualquier confrontación, soportando las posibles consecuencias mientras Washington persigue su agenda limitada de proteger los intereses israelíes a expensas de la paz y la seguridad regionales.
Irán ha defendido durante mucho tiempo la creación de una auténtica arquitectura de seguridad regional que excluya a potencias externas y priorice el bienestar colectivo y la soberanía de las naciones de Asia Occidental.
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