• El presidente iraní, Masud Pezeshkian, 7 de mayo de 2026.
Publicada: jueves, 7 de mayo de 2026 15:23

El presidente iraní aseguró que la población frustró planes de los enemigos para generar caos interno y fragmentar el país durante la reciente guerra con EEUU e Israel.

“Israel y Estados Unidos atacaron nuestros centros de fuerzas policiales que mantenían la tranquilidad. ¡Ellos no estaban en guerra y solo querían evitar robos en el mercado! Ellos [agresores estadounidenses e israelíes] pensaban que, con esto, la gente saldría a las calles para derrocar al gobierno, y además dicen públicamente, sin vergüenza, que quieren fragmentar el país”, ha indicado este jueves el presidente iraní, Masud Pezeshkian, durante una visita al Ministerio de Industria, Minas y Comercio, donde se reunió con representantes de gremios y comerciantes de todo el país.

Al criticar las declaraciones del propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien admitió el viernes que la Marina de su país está actuando “como piratas” mientras lleva a cabo un bloqueo naval ilegal contra Irán e incauta sus petroleros, el mandatario persa ha aseverado que el objetivo es ejercer presión y hacer que la gente se sienta insatisfecha y salga a las calles.

“El objetivo de nuestros enemigos era provocar descontento popular, llevar a la población a las calles y debilitar la estructura de gobernanza del país, pero el pueblo iraní, junto con las fuerzas militares, policiales y de seguridad, impidió que esos escenarios se hicieran realidad”, ha destacado.

En su reunión con representantes de gremios y comerciantes de todo el país convocada para analizar la situación del mercado tras la reciente guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, Pezeshkian ha escuchado las preocupaciones y propuestas de los representantes del sector comercial y asegurado que la estabilidad relativa del mercado iraní en medio de las tensiones bélicas y las dificultades económicas ha sido posible gracias a la cooperación entre el Gobierno, los comerciantes y la red nacional de distribución.

El presidente iraní ha sostenido que, desde el inicio de su administración, el país ha enfrentado múltiples desafíos, entre ellos crisis económicas, el conflicto militar reciente, intentos de activar el mecanismo conocido como “snapback” y operaciones destinadas a generar inestabilidad interna y debilitar la cohesión nacional.

 

Asimismo, al referirse a la situación económica y social del país durante la reciente guerra, Pezeshkian ha aseverado que, mientras en muchos países la inflación y el aumento del costo de vida desembocan en protestas masivas, la población iraní respondió a las presiones y ataques “con cohesión, solidaridad y cooperación”, respaldando al país y frustrando —según dijo— los planes de sus adversarios.

Pezeshkian también ha criticado a algunos funcionarios estadounidenses por defender públicamente el aumento de la presión económica sobre Irán para generar malestar social. Según el mandatario, la resistencia de la población frente a las presiones externas ha impedido que sus adversarios alcancen sus objetivos contra la estabilidad, la seguridad y la integridad territorial de la República Islámica.

Estados Unidos y el régimen israelí lanzaron una guerra de agresión contra Irán el 28 de febrero, con el asesinato del Líder de la Revolución Islámica de Irán. Sin embargo, este proyecto destinado a perjudicar al estamento islámico se vio contrarrestado por el nombramiento del ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, como el nuevo Líder y sucesor de su padre, el ayatolá Seyed Ali Jamenei. 

En un movimiento que sacudió los mercados energéticos globales, la República Islámica cerró el estrecho de Ormuz a agresores y aliados, y luego desplegó controles mucho más estrictos sobre la vía marítima tras el mantenimiento del bloqueo naval ilegal impuesto por EE.UU.

El lunes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó a las fuerzas estadounidenses intentar romper el control iraní sobre el estrecho de Ormuz y forzar el paso de buques comerciales, lo que escaló aún más las tensiones y dio lugar a disparos de advertencia de Irán a buques estadounidenses. Más tarde, el magnate republicano se retractó de su plan para reabrir la vía marítima.

Más temprano, el miércoles, y en medio de la resistencia continua de la República Islámica, Trump anunció que “ponía en pausa” su denominado “Proyecto Libertad”, un plan muy publicitado supuestamente destinado a reabrir el estrecho por la fuerza.

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