• Retratos de víctimas mortales de un ataque aéreo estadounidense-israelí contra un edificio residencial cerca del cual se exhiben, en Teherán, 13 de abril de 2026. (Foto: AFP)
Publicada: martes, 14 de abril de 2026 7:11

Irán ha solicitado el pago de indemnizaciones por parte de cinco países de la región por su implicación en la guerra de Estados Unidos e Israel contra el suelo iraní.

En cartas remitidas al secretario general de la ONU, António Guterres, y al presidente del Consejo de Seguridad, el embajador de Irán ante el organismo mundial, Amir Said Iravani, denunció el lunes que los cinco países del Golfo Pérsico —Baréin, Arabia Saudí, Catar, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Jordania— permitieran el uso de sus territorios por la coalición agresora estadounidense-israelí para lanzar ataques contra Irán durante el reciente conflicto, iniciado a finales de febrero.

Asimismo, dijo que la República Islámica tiene pruebas fidedignas de que estos cinco estados, en algunos casos, participaron directamente en las agresiones contra objetivos civiles iraníes durante el conflicto. 

El representante permanente de Irán ante la ONU enfatizó que las acciones de estos países violan el derecho internacional, en particular la Resolución 3314 de la Asamblea General de la ONU —que considera una agresión el uso de la fuerza armada contra la soberanía y la integridad territorial de otro Estado—. 

 

Por tanto, Iravani hizo hincapié en que dichos países deben cesar sus “actos internacionalmente ilícitosˮ, incluyendo permitir el uso de sus territorios por fuerzas agresoras y, participar en ataques armados ilegales contra Irán. Asimismo, tienen que reparar completamente los daños causados, tanto materiales como morales, dijo.

Hizo hincapié en que los cinco países árabes no pueden invocar legalmente el artículo 51 de la Carta de la ONU —que permite a países ejercer el derecho a la legítima defensa— frente a Irán, ya que la República Islámica “es víctima de una agresión y está ejerciendo su derecho inherente a la legítima defensaˮ.

Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión contra Irán el 28 de febrero al asesinar al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a varios de los principales comandantes militares, así como a cientos de civiles, a pesar de las negociaciones entre Teherán y Washington.

En el marco de su legítima respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes iniciaron inmediatamente decisivos ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses en la región y objetivos en los territorios ocupados por Israel, lo que obligó a los agresores a alcanzar un alto el fuego de dos semanas.

Irán ha reiterado una y otra vez su compromiso con la paz y la seguridad regionales, diciendo que sus ataques no están dirigidos a los intereses, ni la soberanía de los países de la zona, sino a las bases desde donde los adversarios lanzan agresiones al territorio iraní.

ftm