• Fachada de un hotel en los Emiratos Árabes Unidos.
Publicada: viernes, 27 de marzo de 2026 0:42

El canciller de Irán insta a los hoteleros de los países árabes del Golfo Pérsico que no alojen a militares de EE.UU. que han huido tras la destrucción de sus bases.

En un mensaje en X, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, se ha dirigido a los hoteleros de los países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (integrado por países árabes ribereños del Golfo Pérsico) que no acepten a militares estadounidenses ya que puedan poner en peligro la seguridad de sus clientes.

Los hoteles estadounidenses no alojan a militares que puedan poner en peligro la seguridad de sus clientes; los hoteles de los países del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico también deberían adoptar esta práctica”, ha escrito Araqchi este viernes.

Desde el inicio de la guerra, militares estadounidenses han abandonado sus bases en los países árabes de la región y se han refugiado en hoteles y edificios de oficinas; una medida que puede interpretarse como el uso de ciudadanos como escudos humanos.

Araqchi ha hecho esta recomendación dos días después de que un portavoz militar iraní hiciera un llamamiento a los habitantes de los países de la región para que informen el paradero de los uniformados estadounidenses fugitivos y, al mismo tiempo, por su propia seguridad, exijan la expulsión de los estadounidenses de la región.

Nada más iniciada la guerra impuesta por Estados Unidos e Israel, las Fuerzas Armadas iraníes activaron su operación Verdadera Promesa 4, manteniendo una campaña sostenida de ataques masivos con misiles y drones, dirigidos a intereses estadounidenses en la región y posiciones israelíes en los territorios ocupados.

El jueves, el periódico The New York Times publicó que “muchas de las 13 bases militares de Estados Unidos en la región se han vuelto prácticamente inhabitables” e indicó que las bases ubicadas en Kuwait son quizás las que más daños han sufrido.

Seis militares estadounidenses murieron en un ataque al puerto de Shuaiba en Kuwait, que destruyó un centro de operaciones tácticas del Ejército estadounidense. Los drones y misiles de Irán también golpearon la base aérea de Ali al-Salem, dañando las estructuras de las aeronaves e hiriendo al personal, así como la base de Buehring, que dañó las instalaciones de mantenimiento y combustible.

Además, Irán sigue atacando hasta su destrucción total otras bases estadounidenses, entre ellas el Campo Arifjan en Kuwait; Al-Kharj y Príncipe Sultán, en Arabia Saudí; Sheij Isa y la Quinta Flota de Estados Unidos, en Baréin, y Al-Udeid, en Catar.

ncl/msm