El Comité Ejecutivo de la OCI, reunido el jueves a nivel de ministros de Exteriores en sesión extraordinaria, expresó, en un comunicado, su profunda preocupación por “la escalada de tensiones y la retórica cada vez más agresiva” en la región de Asia Occidental, incluidas “las recientes amenazas de uso de la fuerza contra la República Islámica de Irán y el provocador despliegue de fuerzas militares ofensivas”.
La nota denuncia que estos preocupantes acontecimientos “contradicen los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, en particular el respeto a la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de todos los Estados”.
Los cancilleres de los países miembros de la OCI advirtieron que “cualquier amenaza o uso de la fuerza contra un Estado soberano constituye una clara violación del derecho internacional, incluido el Artículo 2(4) de la Carta de las Naciones Unidas”.
Urgieron además la necesidad de fortalecer el multilateralismo, defender la igualdad soberana de los Estados y rechazar las medidas coercitivas unilaterales que socavan la estabilidad regional y la paz y la seguridad internacionales.
OCI alerta: Un ataque a Irán socavaría la paz y seguridad regionales y mundiales
Asimismo, alertaron que una eventual acción militar estadounidense contra Irán podría tener “consecuencias graves e impredecibles para la paz y la seguridad regionales y mundiales, incluyendo efectos adversos en la estabilidad económica, la seguridad energética y las perspectivas de desarrollo de las economías emergentes”.
Los participantes en la reunión hicieron hincapié en que la paz y la seguridad sostenibles solo pueden lograrse mediante “el diálogo, la diplomacia, el respeto mutuo, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados y la solución pacífica de las controversias”. Por tanto, instaron a todas las partes a evitar acciones que puedan agravar la ya frágil situación de seguridad regional.
Los cancilleres de la OCI saludaron el reciente diálogo diplomático indirecto entre Irán y Estados Unidos, destinado a alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, y expresaron su apoyo a las medidas constructivas adoptadas para rebajar las tensiones.
La nota pidió mantener e impulsar este proceso diplomático como medio para apoyar la estabilidad regional y contribuir a los esfuerzos internacionales más amplios para promover la paz, al tiempo que agradeció a los Estados que han facilitado este proceso, incluidos Omán, Turquía, Catar, Egipto y Arabia Saudí.
El comunicado llega en un contexto de tensiones entre EE.UU. e Irán, derivadas del masivo despliegue militar estadounidense en la zona —incluidos dos portaviones, decenas de aviones de combate y sistemas antimisiles—, y la constante amenaza del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, con atacar Irán militarmente si no se alcanza un acuerdo nuclear.
Esta demostración de fuerza se realiza a pesar de que Teherán y Washington se implican desde principios de este mes en una serie de diálogos indirectos, bajo mediación de Omán, para hallar una salida diplomática a la cuestión nuclear iraní.
Teherán ha respondido a la retórica bélica de Washington, enfatizando que, aunque opta por la diplomacia, está totalmente preparado tanto para la guerra como para la paz y avisado que cualquier agresión estadounidense al suelo iraní desencadenará una “guerra regional”.
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