• El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi.
Publicada: martes, 13 de enero de 2026 15:00

Irán ha respondido a Alemania acusándolo de hipocresía en su política exterior en relación a los derechos humanos y la violencia internacional.

A través de su cuenta oficial en la red social X, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, ha respondido de manera tajante a las recientes declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz, quien emitió duras críticas contra Teherán.

“De todos los gobiernos, el de Alemania es quizás el peor situado para abordar la cuestión de los derechos humanos”, ha señalado Araqchi, destacando que “la razón es sencilla: sus evidentes dobles raseros a lo largo de los últimos años han socavado por completo su credibilidad”.

El canciller alemán, según Araqchi, se apresuró a condenar “la violencia” cuando Irán combatió a los terroristas responsables de la muerte de civiles y policías, calificándola de “una expresión de debilidad”.

En este sentido, el canciller iraní ha cuestionado qué tiene que decir Merz sobre el apoyo de Alemania al “asesinato masivo de 70 000 palestinos” en Gaza.

Asimismo, Araqchi se ha referido a la guerra de 12 días impuesta por el régimen israelí a Irán, recordando que “los iraníes también tienen presente el repugnante elogio del Sr. Merz a Israel cuando bombardeó viviendas y negocios en nuestro país el verano pasado”. El canciller iraní ha subrayado que, según Merz, esa violencia injustificada e ilegal representaba para Israel un “favor a Europa al llevar a cabo su trabajo sucio”.

En otra parte de su mensaje, el jefe de la Diplomacia persa ha criticado el silencio del Gobierno alemán ante el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro. “Y ni hablar de cómo Alemania se ha mantenido en silencio respecto al reciente secuestro de un jefe de Estado por parte de Estados Unidos”, ha señalado al destacar que “la lección de mi homólogo alemán sobre derechos humanos y legitimidad carece del mismo valor, ya que su empleador no ha hecho nada para defender ninguno de estos principios”.

“Hágannos un favor: tengan algo de vergüenza”, ha concluido Araqchi instando a Alemania a poner fin a su intervención ilegal en la región, que, según él, incluye el apoyo al genocidio y al terrorismo.

El 28 de diciembre, comenzaron en Teherán una serie de manifestaciones pacíficas en las que los comerciantes suspendieron temporalmente sus actividades en señal de descontento por la situación económica y la devaluación de la moneda nacional.

Aunque las autoridades iraníes reconocieron que las expresiones pacíficas de descontento son un derecho legítimo, varias figuras “opositoras” en el extranjero y actores externos hostiles, especialmente Estados Unidos e Israel, aprovecharon la situación para impulsar sus propios intereses, incitando a la violencia. Este contexto ha provocado la muerte de civiles y militares, además de causar cuantiosos daños en la infraestructura pública y privada.

El lunes, cientos de miles de personas se congregaron en las plazas principales de diversas ciudades de Irán para expresar su respaldo a las autoridades y a las fuerzas militares, al tiempo que condenaron los recientes actos terroristas ocurridos en distintas partes del país.

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