Los iraníes han participado este domingo en procesiones fúnebres masivas en las provincias como Semnan (centro), Jorasán Razavi (este), Jorasán del Norte (noreste), Azerbaiyán Occidental, Kermanshah (oeste), Juzestán (suroeste) y Kohkiluye y Boyer Ahmad.
Al renovar su lealtad al Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, los iraníes han enarbolado banderas nacionales e imágenes de los mártires caídos en los recientes alborotos en el país.
Este lunes, el 12 de enero, todas las ciudades iraníes acogerán masivas manifestaciones en apoyo a los valores de la República Islámica de Irán y en contra de los actos de violencia y terror de vándalos, auspiciados desde el exterior, según las autoridades iraníes.
A finales del pasado diciembre, comenzaron las movilizaciones pacíficas en Teherán, la capital, cuando comerciantes suspendieron de forma temporal sus actividades en señal de descontento por el pronunciado desplome de la moneda nacional frente al dólar estadounidense.
Mientras las autoridades han reconocido que las expresiones pacíficas de descontento son un derecho legítimo, varias figuras “opositoras” en el extranjero y actores externos hostiles, particularmente Estados Unidos e Israel, están aprovechando el momento para impulsar sus propios intereses, e intentan enmarcar las pacíficas protestas económicas como un llamado a una confrontación más amplia.
En las recientes revueltas, Irán ha capturado a elementos vinculados al servicio de espionaje israelí, Mossad, que aprovechándose de las protestas económicas, fomentan disturbios y actos contra la propiedad pública y privada, además de asesinar a agentes del orden.
Los funcionarios de seguridad iraníes informan que más de varias personas han sido arrestadas en diversas provincias en relación con los recientes disturbios, mientras que altos funcionarios señalan la participación extranjera, incluidos Estados Unidos e Israel, como responsables de convertir las protestas económicas en disturbios violentos.
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