“Aquí hay un Gobierno que manda en Venezuela. Hay una presidenta encargada y hay un presidente rehén en los Estados Unidos”, sentenció el lunes la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, en una jornada de trabajo en la comunidad de Catia La Mar.
Durante su intervención, la dignataria respondió con firmeza a una publicación del mandatario estadounidense en Truth Social, donde colgó el domingo una imagen manipulada de su perfil en Wikipedia, en la que debajo escribe un mensaje atribuyéndose el cargo de “presidente interino de Venezuela” a fecha de enero de 2026. Rodríguez aseveró que estas acciones son intentos desesperados por desconocer la realidad política y la voluntad soberana que rige en el territorio venezolano.
La mandataria destacó que la gobernabilidad en el país se ejerce directamente junto al pueblo organizado en las comunidades. Según explicó, la clave de la resistencia venezolana reside en la unión cívico-militar y en el fortalecimiento del Poder Popular frente a las amenazas externas. Rodríguez aseguró que la administración que preside no se dejará amedrentar por montajes mediáticos que solo buscan generar incertidumbre en la población y en la comunidad internacional.
“Estamos reivindicando los derechos de nuestra amada patria frente a las agresiones ilícitas del gobierno estadounidense”, puntualizó Rodríguez durante el encuentro comunitario, ratificando que Venezuela sigue avanzando en la construcción de relaciones internacionales basadas en la legalidad y el respeto mutuo. La funcionaria también afirmó que el país cuenta con el respaldo de naciones aliadas que reconocen la legitimidad de sus autoridades y el derecho a la autodeterminación.
La encargada llamó a la vigilancia permanente para desmontar las matrices de opinión que intentan justificar la agresión imperialista contra la economía y la estabilidad nacional.
El pasado 3 de enero, comandos estadounidenses bombardearon Caracas y varias áreas de los estados Miranda, Aragua y La Guaira, dejando un saldo de al menos 100 muertos y una cifra similar de heridos, según informó el ministro venezolano de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello.
Durante el ataque, calificado como “agresión criminal” por el Gobierno Bolivariano, comandos de la Delta Force estadounidense secuestraron al presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y a su esposa, Cilia Flores. La pareja presidencial fue trasladada a Nueva York, donde permanecen ilegalmente detenidos en una prisión de máxima seguridad.
Caracas ha denunciado que Washington ejecutó una “gravísima agresión militar” con el objetivo de apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales.
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