El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó nuevas amenazas contra la República Islámica de Irán. En paralelo Mike Pompeo, en un mensaje de Año Nuevo, expresó su apoyo a los grupos que participaron en los recientes disturbios y, según afirmó, también a agentes del Mossad que habrían actuado en las calles. Para diversos analistas, estas declaraciones constituyen una señal evidente de injerencia externa.
Trump advirtió que podría atacar a Irán si el país se atrevía a actuar contra los manifestantes. Mientras tanto, en el terreno, se registraron ataques contra edificios públicos, mezquitas y propiedades privadas, así como agresiones mortales contra policías, funcionarios y civiles. Las autoridades insisten en que este tipo de acciones deben ser contenidas.
Este escenario fue analizado por los especialistas internacionales Pablo Jofré Leal y Juan Alberto Sánchez Marín en una edición especial dedicada a los disturbios en Irán y a las posteriores movilizaciones multitudinarias en las que la población expresó su apoyo a la República Islámica y su rechazo a cualquier forma de interferencia extranjera.
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